- En medio de la tensión por el reciente paro docente, el alcalde Jonathan Velásquez responde a las críticas sobre sus ausencias en sesiones del concejo y controversias con representantes sindicales, marcando un punto alto en el debate municipal.
El ambiente en el concejo municipal de Antofagasta se tensó aún más tras las recientes declaraciones del alcalde Jonathan Velásquez, quien enfrentó críticas por abandonar reiteradamente las sesiones en momentos clave, especialmente durante la sección de puntos varios. La situación alcanzó un punto crítico durante la última sesión, a la que asistió Ivette Gareca, presidenta del sindicato de Profesores y Profesionales de la Educación, buscando dialogar sobre las demandas de los docentes tras el paro motivado por el trágico fallecimiento de la profesora Katherine Yoma.
Velásquez, en respuesta a las críticas recibidas, sugirió que algunas de estas eran interpretadas como ataques políticos y no como preocupaciones legítimas sobre su gestión o la operación del concejo. Además, el alcalde apuntó a ciertos comportamientos que considera inapropiados dentro del concejo, como el consumo excesivo de alimentos durante las sesiones, y criticó la modalidad remota adoptada por algunos concejales a pesar del levantamiento de las restricciones sanitarias.
La tensión se intensificó con los comentarios del alcalde respecto a la expulsión de Ivette Gareca de la sesión, donde destacó las protestas violentas que, según él, han marcado algunas manifestaciones. Cuestionó también la legitimidad de Gareca como vocera del sindicato docente, comparando su posición con la de un gasfiter presidiendo el sindicato de camarógrafos, sugiriendo una falta de congruencia en su representación.
Este conjunto de declaraciones culminó con el retiro del alcalde de la conferencia de prensa, dejando sin respuesta las preguntas de los periodistas presentes. Este incidente no solo pone de manifiesto las tensiones existentes dentro del gobierno municipal de Antofagasta, sino que también subraya la creciente preocupación por la gestión de conflictos dentro de la comuna, especialmente en lo relacionado con el sector educativo y su reciente movilización.
La comunidad antofagastina queda así a la espera de soluciones concretas que puedan aliviar la tensión entre el municipio y los diversos actores de la educación, en un contexto marcado por demandas de respeto, diálogo efectivo y medidas que aseguren un ambiente seguro y propicio para el desarrollo educativo y el bienestar de todos los implicados.
Fuente: SoyAntofagasta