- Cuatro ciudadanos colombianos fueron detenidos tras un operativo que comenzó con un control vehicular en Baquedano y derivó en la incautación de droga, un arma de fuego y municiones.
La Fiscalía Regional de Antofagasta y Carabineros asestaron un nuevo golpe al narcotráfico en la zona, tras neutralizar un importante acopio de drogas oculto en pleno desierto y detener a cuatro sujetos de nacionalidad colombiana, quienes serán formalizados por tráfico de drogas e infracciones a la Ley de Control de Armas.
El procedimiento se inició a partir de un control vehicular realizado por personal de Carabineros de Baquedano, instancia en la que los funcionarios detectaron al interior de un automóvil cuatro kilos de marihuana y 50 gramos de clorhidrato de cocaína. A partir de ese hallazgo, se activó de inmediato el protocolo investigativo contemplado para este tipo de casos, lo que permitió dar paso a una serie de diligencias coordinadas con un fiscal especializado en causas de la Ley 20.000.
Gracias al trabajo desplegado por equipos de SACFI de la Fiscalía Regional de Antofagasta y OS7 de Carabineros, en pocas horas se logró establecer la existencia de un centro de acopio clandestino en medio del desierto, el cual estaba oculto mediante lonas de camuflaje con el objetivo de evitar su detección. En el lugar fueron encontrados 41 sacos contenedores de marihuana, con un peso total de 1.075 kilos con 490 gramos, configurando una de las incautaciones más relevantes de las últimas semanas en la región.
De forma paralela, las diligencias investigativas permitieron además recuperar una pistola apta para el disparo y municiones, antecedente que eleva la gravedad del caso y refuerza la tesis de una estructura criminal con capacidad logística y armamento para resguardar la carga ilícita.
El Fiscal Regional subrogante de Antofagasta, Eduardo Peña Martínez, destacó que esta nueva incautación responde a una estrategia de combate al crimen organizado que ha sido fortalecida en la región a través de un trabajo sostenido entre el Ministerio Público y las policías. Explicó que el procedimiento es fruto de una línea investigativa sólida, basada en análisis criminal, inteligencia policial y vigilancia constante en rutas y sectores considerados críticos para el tránsito de drogas y otras mercancías ilícitas.
Peña sostuvo que este operativo se inserta en la estrategia de persecución del crimen organizado impulsada por el Fiscal Regional, Juan Castro Bekios, cuyo objetivo es impedir que las organizaciones criminales consoliden sus operaciones en las fronteras del norte del país. En esa línea, enfatizó que la labor coordinada ha permitido alcanzar resultados históricos en materia de incautaciones, consolidando un modelo de persecución penal altamente efectivo.
“El trabajo investigativo conjunto entre SACFI y OS7 demuestra que en la región existe una capacidad real para detectar, seguir y neutralizar las rutas del narcotráfico”, señaló la autoridad, quien además recalcó que, aunque no exista una barrera física que frene el ingreso de estas cargas, sí existe un “muro de inteligencia policial y análisis criminal” que está permitiendo proteger el territorio frente al avance de estas bandas.
Por su parte, el jefe de Zona Antofagasta de Carabineros, general Cristian Montre Soto, subrayó que el procedimiento se desarrolló en tres etapas claramente definidas. La primera, explicó, se originó en un control carretero preventivo; la segunda correspondió a las diligencias especializadas que permitieron dar con el acopio clandestino; y la tercera concluyó con allanamientos que hicieron posible la recuperación del arma y las municiones.
El general destacó que este resultado no es casual, sino la consecuencia de una estrategia macrozonal diseñada específicamente para enfrentar el narcotráfico en el norte del país, donde las condiciones geográficas y la extensión del territorio obligan a reforzar los mecanismos de inteligencia y control. Añadió que el trabajo entre Carabineros y la Fiscalía ha permitido no solo interceptar cargamentos, sino también avanzar en la identificación de los eslabones operativos de las organizaciones.
La magnitud del decomiso vuelve a poner en evidencia el uso del desierto como espacio de tránsito, ocultamiento y acopio de droga por parte de redes criminales que buscan internar grandes volúmenes de sustancias ilícitas hacia distintos puntos del país. El hallazgo de más de una tonelada de marihuana bajo un sistema de camuflaje reafirma la capacidad de estas bandas para adaptar sus métodos, pero también muestra una respuesta estatal que se ha vuelto más precisa, rápida y coordinada.
Los cuatro detenidos, todos extranjeros de nacionalidad colombiana, serán formalizados en las próximas horas por la unidad SACFI de la Fiscalía Regional de Antofagasta. La imputación incluirá cargos por tráfico de drogas y por infracción a la Ley de Control de Armas, atendida la recuperación de la pistola y las municiones durante las diligencias.
Este nuevo operativo confirma que el combate al narcotráfico en la macrozona norte ya no se limita a controles aislados, sino que responde a una lógica investigativa de mayor profundidad, donde cada hallazgo en carretera puede transformarse en la puerta de entrada para desarticular estructuras más complejas. En una región marcada por la presión del crimen organizado sobre rutas desérticas y pasos de alta vulnerabilidad, el mensaje de las autoridades apunta a reforzar la idea de un cerco permanente sobre las redes que buscan operar en la zona.