- Los principales ejes impositivos del proyecto de Reconstrucción Nacional fueron respaldados por una estrecha mayoría. La iniciativa también avanzó en la exención de contribuciones para mayores de 65 años, aunque la oposición anunció cuestionamientos constitucionales.
El Senado aprobó dos de los principales pilares tributarios del proyecto de Reconstrucción Nacional y Desarrollo Económico y Social impulsado por el Gobierno: la reducción gradual del impuesto de Primera Categoría para las empresas y la reintegración del sistema tributario.
Ambas disposiciones fueron respaldadas por 26 votos a favor y 24 en contra, en una extensa jornada de discusión particular de la iniciativa, conocida también como la megarreforma económica del Ejecutivo. La ajustada votación reflejó la división política existente en torno a los cambios tributarios y al impacto que podrían generar en la recaudación fiscal y en la actividad económica.
Con la aprobación del artículo correspondiente, el impuesto de Primera Categoría disminuirá gradualmente desde la tasa actual de 27% hasta llegar al 23%. Según lo aprobado por la Cámara Alta, la nueva tasa comenzará a regir desde el año comercial 2029.
La reducción del tributo corporativo es considerada por el Gobierno como uno de los ejes centrales de su estrategia para recuperar la competitividad tributaria de Chile, incentivar nuevas inversiones, estimular la creación de empleos y mejorar las remuneraciones.
Desde el Ministerio de Hacienda han sostenido que el actual nivel impositivo afecta la capacidad del país para competir por capitales y proyectos frente a otras economías, por lo que la disminución de la tasa busca entregar una señal de largo plazo al sector productivo.
La oposición, en cambio, ha cuestionado el costo fiscal de la medida y ha advertido que sus efectos positivos sobre la inversión no estarían completamente garantizados. Durante la tramitación también se plantearon reparos respecto de la velocidad con que se están discutiendo modificaciones de carácter estructural al sistema tributario.
En la misma votación, el Senado dio luz verde a la reintegración tributaria, mecanismo que permite que la totalidad del impuesto pagado por una empresa pueda ser utilizado como crédito por sus propietarios cuando declaran sus impuestos personales.
Actualmente, el régimen general funciona bajo un sistema parcialmente integrado, donde los dueños de grandes empresas no pueden descontar la totalidad del impuesto corporativo al momento de pagar sus tributos finales.
El Ejecutivo argumenta que la reintegración busca evitar una doble tributación económica sobre las utilidades y simplificar el sistema. Sus críticos sostienen que el cambio beneficiaría principalmente a contribuyentes de mayores ingresos y que podría disminuir los recursos disponibles para financiar políticas públicas.
Tanto la reducción del impuesto corporativo como la reintegración forman parte del eje de competitividad tributaria del proyecto ingresado por el Gobierno en abril de 2026. La propuesta se encuentra en su segundo trámite constitucional y todavía debe completar su discusión legislativa antes de convertirse en ley.
La iniciativa no se limita a materias impositivas. También contempla recursos para las zonas afectadas por incendios, medidas de reactivación económica, incentivos al empleo formal, modificaciones en materia habitacional y disposiciones destinadas a agilizar proyectos de inversión.
La Sala del Senado comenzó la votación particular luego del trabajo desarrollado por las comisiones de Medio Ambiente, Trabajo y Hacienda, que revisaron las indicaciones y modificaciones presentadas al texto aprobado previamente por la Cámara de Diputadas y Diputados.
Exención de contribuciones para adultos mayores
Otro de los artículos respaldados por la Cámara Alta corresponde al nuevo mecanismo de cálculo del impuesto territorial y a la exención del pago de contribuciones para personas mayores de 65 años.
La disposición fue aprobada por 28 votos a favor y 22 en contra, ampliando el respaldo obtenido por el Gobierno en comparación con los dos principales artículos tributarios.
La medida busca beneficiar a adultos mayores propietarios de su vivienda principal, especialmente a quienes poseen ingresos reducidos y enfrentan dificultades para pagar las contribuciones debido al aumento del avalúo fiscal de sus propiedades.
El proyecto original considera la exención del impuesto territorial para adultos mayores respecto de su vivienda principal, como parte de las medidas sociales incorporadas en la propuesta de Reconstrucción Nacional.
La discusión de esta norma estuvo marcada por las diferencias en torno al mecanismo utilizado para recalcular el impuesto territorial y por las eventuales consecuencias que podría tener sobre los ingresos municipales.
Las contribuciones constituyen una fuente relevante de financiamiento para el Fondo Común Municipal, mecanismo que redistribuye recursos entre las distintas comunas del país. Por esta razón, cualquier reducción permanente en la recaudación genera preocupación sobre la forma en que se compensarán los menores ingresos.
Tras la votación, la senadora Yasna Provoste anunció que presentará una reserva de constitucionalidad. Esta acción deja constancia de un cuestionamiento jurídico y permite que la materia pueda ser discutida posteriormente ante el Tribunal Constitucional si se reúnen los requisitos correspondientes.
Durante el debate, otros parlamentarios de oposición también plantearon objeciones frente a disposiciones tributarias y ambientales del proyecto, señalando que se estarían realizando cambios profundos mediante una iniciativa de carácter amplio y bajo una tramitación acelerada.
Una victoria estrecha para el Gobierno
La aprobación representa un avance político relevante para el Ejecutivo, debido a que la disminución del impuesto corporativo y la reintegración habían sido identificadas como el corazón económico de la reforma.
Sin embargo, el margen de apenas dos votos demuestra que el Gobierno continúa dependiendo de acuerdos puntuales y de apoyos parlamentarios que pueden variar durante la revisión de los artículos restantes.
El resultado también anticipa un escenario complejo para las próximas etapas de la tramitación. Si el Senado introduce modificaciones respecto del texto aprobado por la Cámara de Diputadas y Diputados, la iniciativa deberá regresar a su cámara de origen.
En caso de que ambas corporaciones no logren acordar un mismo texto, podría ser necesaria la conformación de una comisión mixta integrada por diputados y senadores.
Además de los desacuerdos legislativos, las reservas de constitucionalidad podrían abrir una nueva disputa ante el Tribunal Constitucional, especialmente en aquellas materias que la oposición considera ajenas a las ideas matrices del proyecto o contrarias a las atribuciones establecidas en la Carta Fundamental.
Desde el Gobierno, la aprobación de estos ejes será presentada como una señal favorable para la inversión y el crecimiento. La propuesta del Ministerio de Hacienda plantea que una menor carga tributaria para las empresas, acompañada de reintegración, incentivos a la contratación y simplificación regulatoria, permitiría mejorar la capacidad de Chile para atraer proyectos.
La oposición y distintos especialistas, no obstante, han advertido que la reducción de impuestos tendrá un costo permanente para las finanzas públicas y que sus eventuales beneficios dependerán de que las empresas efectivamente transformen ese menor pago en inversión, contratación y aumento de la actividad productiva.
El debate de fondo se concentra así en dos posiciones. Por una parte, quienes sostienen que reducir la carga tributaria favorecerá el crecimiento y, con ello, una mayor recaudación futura. Por otra, quienes plantean que la medida podría disminuir los ingresos fiscales sin asegurar una respuesta equivalente por parte de la inversión privada.
La sesión del Senado continuó con la revisión de los artículos restantes y con el propósito de avanzar hasta el total despacho del proyecto.
Pese al respaldo obtenido por sus disposiciones más emblemáticas, la megarreforma todavía no concluye su recorrido legislativo. La rebaja del impuesto corporativo, la reintegración y la exención de contribuciones para adultos mayores deberán formar parte de un texto definitivo aprobado por ambas cámaras antes de entrar en vigencia.
Por ahora, el Gobierno consiguió superar una de las votaciones más difíciles de su agenda económica, aunque lo hizo por un margen estrecho y en medio de advertencias opositoras que anticipan que la discusión política y constitucional continuará más allá de la Sala del Senado.