- El nuevo informe de estimación de precios de la estatal confirmó una disminución de $100,3 por litro en la gasolina de 93 octanos y de $99,8 en la de 97. La mayor caída será para el diésel, mientras el Gobierno llamó a la tranquilidad pese a la incertidumbre internacional por el conflicto entre Estados Unidos e Irán.
Una importante baja en el precio de los combustibles comenzará a regir desde este jueves 09 de julio, luego de que la Empresa Nacional del Petróleo informara una nueva estimación que considera caídas cercanas a los 100 pesos por litro en las gasolinas y un retroceso aún mayor en el diésel, medida que podría entregar un alivio directo al presupuesto de los hogares y al funcionamiento de sectores productivos intensivos en transporte.
De acuerdo con el informe entregado por ENAP, la gasolina de 93 octanos registrará una disminución de $100,3 por litro, mientras que la gasolina de 97 octanos caerá $99,8 por litro. En tanto, el diésel anotará la baja más significativa, con un desplome de $155,4 por litro. El gas licuado de petróleo de uso vehicular también tendrá una disminución, con un retroceso de $22,1 por litro, mientras que el kerosene no presentará variaciones.
El ajuste se produce en un contexto en que el Gobierno ya había anticipado una baja relevante en los combustibles, especialmente luego de que los precios internacionales del petróleo se mantuvieran relativamente estables en torno a los 70 dólares por barril. En los días previos al informe, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, y otras autoridades habían proyectado una disminución del orden de los 100 pesos por litro, tendencia que finalmente fue confirmada por la estatal.
La baja resulta particularmente relevante para regiones como Antofagasta, donde el costo del transporte, las grandes distancias territoriales y la actividad productiva asociada a la minería, los servicios logísticos y el comercio generan una alta dependencia del consumo de combustibles. En ese escenario, una disminución en gasolinas y diésel puede tener efectos positivos tanto para automovilistas particulares como para empresas, transportistas y trabajadores que se desplazan diariamente entre comunas y faenas.
La evolución de los precios internacionales del crudo había estado contenida durante las últimas semanas, influida por las expectativas de avances en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán para alcanzar un acuerdo que pusiera término a las hostilidades iniciadas a fines de febrero. Sin embargo, el escenario internacional volvió a tensionarse luego de que Donald Trump diera por terminado el alto al fuego, tras un ataque de Estados Unidos contra la república islámica, en respuesta a la acusación de agresiones contra tres embarcaciones comerciales en el estrecho de Ormuz.
Ese nuevo cuadro geopolítico vuelve a introducir incertidumbre sobre el comportamiento del petróleo Brent y WTI, cuyos precios repuntaron en medio de las dudas por eventuales nuevos ataques de Estados Unidos a Irán. De mantenerse esa presión internacional, y en caso de una mayor apreciación del dólar, el escenario podría dificultar una nueva baja de las bencinas dentro de las próximas tres semanas.
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, había señalado a fines de la semana pasada que el Gobierno esperaba que, una vez terminado el conflicto, los precios internos siguieran la trayectoria descendente de los valores internacionales. En esa oportunidad, recordó que el Ejecutivo había planteado que “cuando la guerra terminase, los precios iban a tener que volver y caer conforme van cayendo los precios internacionales”.
Tras conocerse el informe de ENAP, el jefe de las finanzas públicas llamó a la tranquilidad y sostuvo que el Gobierno continuará monitoreando la evolución del mercado internacional. “Pueden estar tranquilos, ya iremos viendo. A nivel internacional un día hay una noticia, al otro día hay otra, pero estamos confiados que este conflicto va de salida”, remarcó Quiroz.
En su reporte, ENAP explicó que la estimación de precios consideró los valores de importación de productos desde un mercado de referencia cercano y profundo, como la Costa del Golfo de Estados Unidos, junto con otros costos asociados a la importación de combustibles. Además, la estatal precisó que el cálculo incorpora las normas del Fondo de Estabilización de Precios del Petróleo y del Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles.
La empresa también reiteró que no fija ni regula los precios de los combustibles en el mercado chileno. Su rol, según explicó, consiste en comercializar derivados de hidrocarburos con las compañías distribuidoras, las que posteriormente determinan de manera autónoma el precio final de venta al público.
Con esta nueva estimación, el mercado local recibirá una de las bajas más significativas de las últimas semanas, en medio de un escenario internacional todavía marcado por la volatilidad. Para los consumidores, la disminución en gasolinas y diésel representa un respiro frente al costo de vida, aunque su continuidad dependerá de factores externos como la evolución del conflicto en Medio Oriente, el precio del crudo y el comportamiento del tipo de cambio.
En el caso de Antofagasta, la expectativa estará puesta en cómo esta baja se reflejará en las estaciones de servicio de la región y si logra traducirse en menores costos para el transporte, la distribución de bienes y las actividades económicas que dependen de manera intensiva del combustible. Desde el Gobierno, en tanto, insistieron en que se seguirá observando el mercado con atención, considerando el impacto que estos precios tienen tanto en las familias como en la actividad productiva nacional.