- El titular de Hacienda registró un 34% de respaldo y se ubicó entre los tres secretarios de Estado peor evaluados, en medio de un creciente pesimismo ciudadano sobre la economía y el futuro del país.
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, enfrenta un complejo escenario político y ciudadano luego de registrar una importante caída en su nivel de aprobación durante la cuarta semana de julio. De acuerdo con los resultados de la más reciente medición de opinión pública, el secretario de Estado alcanzó solo un 34% de respaldo, cinco puntos menos que en la semana anterior, quedando entre los tres integrantes del gabinete peor evaluados.
La cifra contrasta con el nivel de influencia que la ciudadanía le atribuye dentro del Gobierno. Quiroz es considerado el ministro más influyente de la administración del Presidente José Antonio Kast, con un 57% de las menciones, tres puntos más que en la medición previa. De esta manera, el titular de Hacienda aparece como una de las figuras centrales del Ejecutivo, aunque su desempeño no logra convencer a una parte importante de los consultados.
La baja evaluación del ministro se produce en un escenario marcado por el deterioro de las expectativas económicas. Un 43% de las personas encuestadas considera que la situación económica del país empeorará durante el segundo semestre, lo que representa un incremento de seis puntos. En tanto, un 34% cree que se mantendrá sin cambios y solo un 21% espera una mejoría.
El resultado constituye una señal de alerta para Hacienda, considerando que las principales preocupaciones ciudadanas se relacionan directamente con el empleo, el costo de vida, el acceso al crédito, la inversión y la capacidad de ahorro de los hogares. Pese a la relevancia política que mantiene Quiroz dentro del gabinete, la percepción de incertidumbre económica estaría afectando su valoración pública.
Las proyecciones personales tampoco son favorables. Un 49% de los consultados piensa que empeorarán sus posibilidades de ahorrar, mientras que un 51% anticipa mayores dificultades para invertir. Además, un 47% considera que será más complejo solicitar un crédito de consumo, un 53% ve menores posibilidades de comprar un automóvil y un 56% cree que se deteriorarán sus opciones de adquirir una vivienda.
Aunque el 49% estima que la situación económica propia y la de su familia se mantendrá igual, los datos reflejan una creciente cautela frente a decisiones financieras de largo plazo. Este ambiente podría representar uno de los principales desafíos para la conducción económica del Gobierno durante los próximos meses.
En la evaluación general del gabinete, los ministros mejor posicionados son Iván Poduje, con un 53% de aprobación; May Chomali, con un 52% y un alza de siete puntos; Daniel Mas, con un 51% y un aumento de cuatro puntos; María Jesús Wulf, con un 50%; y Claudio Alvarado, también con un 50%.
Más atrás se encuentra el ministro de Seguridad, Martín Arrau, quien llegó a un 45% de respaldo tras caer tres puntos. En los últimos lugares aparecen Jorge Quiroz, con un 34%; Ximena Rincón, con un 32%; y Natalia Duco, con un 30% de aprobación.
La medición también mostró que la gestión del Presidente José Antonio Kast mantiene niveles relativamente estables. Un 37% aprueba su administración, dos puntos menos que la semana anterior, mientras que un 59% la desaprueba, con un aumento de un punto. Las variaciones no son consideradas estadísticamente significativas.
Uno de los antecedentes más preocupantes para el Ejecutivo es el creciente pesimismo respecto del futuro. Esta semana, un 58% declaró observar los próximos meses con una visión negativa, el nivel más alto desde que comenzó esta serie de mediciones en 2015. En contraste, un 40% manifestó una perspectiva optimista.
La percepción desfavorable se extiende a otras áreas sensibles. Un 51% de los encuestados cree que la delincuencia empeorará durante el segundo semestre, mientras que un 50% anticipa un deterioro de la situación política nacional.
Los resultados dejan al ministro Quiroz en una posición especialmente desafiante. Aunque es reconocido como la figura con mayor influencia dentro del gabinete, su aprobación continúa descendiendo en momentos en que aumentan las dudas sobre la marcha de la economía y se debilita la confianza de los hogares.
El desempeño futuro del titular de Hacienda estará estrechamente vinculado a la capacidad del Gobierno para entregar señales de estabilidad, impulsar la recuperación económica y mejorar las expectativas ciudadanas. Por ahora, la encuesta muestra una evidente distancia entre el peso político de Quiroz y la valoración que la ciudadanía realiza de su gestión.