- Las gasolinas subirán $32,9 por litro y el diésel aumentará $28,5 desde este jueves, interrumpiendo la tendencia a la baja y elevando nuevamente los costos para conductores, transportistas y familias.
Un nuevo golpe recibirán los bolsillos de los consumidores a partir de este jueves 30 de julio, luego de que la Empresa Nacional del Petróleo informara una fuerte alza en los precios de los combustibles, poniendo fin a las disminuciones registradas durante las últimas semanas.
De acuerdo con el informe de Enap, las gasolinas de 93 y 97 octanos subirán $32,9 por litro, mientras que el diésel aumentará $28,5. Los valores permanecerán vigentes durante tres semanas, hasta la entrega del próximo reporte de precios estimados, programada para el miércoles 19 de agosto.
La parafina y el gas licuado de petróleo de uso vehicular no registrarán variaciones durante este período.
El incremento representa una noticia negativa para automovilistas, transportistas y actividades productivas que dependen directamente del combustible. También podría generar efectos indirectos sobre los precios de alimentos, productos y servicios, debido al mayor costo asociado al traslado de mercancías y pasajeros.
La nueva alza interrumpe la trayectoria descendente observada durante las últimas semanas, la que todavía estaba lejos de compensar el fuerte incremento aplicado a fines de marzo. Las bencinas aún debían disminuir cerca de $200 por litro para recuperar el nivel previo, mientras que en el caso del diésel la diferencia alcanzaba los $231,5.
El repunte fue atribuido al recrudecimiento de las tensiones internacionales en Medio Oriente, luego de que Estados Unidos pusiera fin al alto el fuego con Irán y realizara ataques contra ese país.
Este escenario provocó una fuerte presión sobre el mercado energético internacional. El petróleo Brent alcanzó máximos cercanos a los US$100 por barril y posteriormente se estabilizó alrededor de los US$90, mientras que el dólar se mantuvo próximo a los $930.
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, explicó que los ataques contra refinerías ubicadas en Medio Oriente y Rusia también incidieron en el aumento del valor internacional de las gasolinas.
La autoridad sostuvo que el Gobierno decidió aplicar el ajuste de manera más gradual que en la oportunidad anterior y expresó su expectativa de que el escenario externo pueda estabilizarse durante las próximas tres semanas.
Sin embargo, la explicación internacional no reduce el impacto que tendrá la medida en las economías familiares. En regiones extensas como Tarapacá y Antofagasta, donde numerosos trabajadores deben recorrer largas distancias y existe una alta dependencia del transporte terrestre, cualquier incremento en los combustibles se transforma rápidamente en un mayor costo de vida.
El alza vuelve a instalar cuestionamientos sobre la efectividad de los mecanismos destinados a estabilizar los precios y proteger a los consumidores frente a las variaciones externas.
Mientras se espera una eventual normalización del mercado internacional, serán nuevamente los conductores, las familias y los pequeños transportistas quienes deberán asumir desde este jueves el costo inmediato de una crisis originada a miles de kilómetros de Chile.