- Según la Encuesta Nacional de Empleo del INE, la desocupación aumentó 0,5 puntos porcentuales en doce meses, impulsada por un crecimiento de la fuerza de trabajo mayor al avance de las personas ocupadas.
La tasa de desocupación en Chile alcanzó un 9,4% durante el trimestre móvil marzo-mayo de 2026, de acuerdo con la información entregada por la Encuesta Nacional de Empleo, elaborada por el Instituto Nacional de Estadísticas. La cifra representa un aumento de 0,5 puntos porcentuales en comparación con el mismo período del año anterior, reflejando un nuevo deterioro en el mercado laboral.
Según explicó el INE, el incremento se produjo debido a que la fuerza de trabajo creció 1,3% en doce meses, por sobre el aumento de 0,8% registrado por las personas ocupadas. En paralelo, las personas desocupadas aumentaron 6,9%, incididas tanto por quienes se encontraban cesantes, que subieron 5,9%, como por aquellas personas que buscan trabajo por primera vez, grupo que se expandió 16,4%.
El reporte muestra que la tasa de participación laboral se situó en 62,4%, con un incremento de 0,2 puntos porcentuales en un año. En tanto, la tasa de ocupación llegó a 56,5%, disminuyendo 0,1 puntos porcentuales durante el período. Por su parte, la población fuera de la fuerza de trabajo aumentó 0,2%, influida por el crecimiento de las personas inactivas habituales y de aquellas potencialmente activas.
La desocupación femenina volvió a ubicarse en dos dígitos. En el caso de las mujeres, la tasa llegó a 10,5%, con un alza de 0,4 puntos porcentuales en doce meses. Este resultado se explicó por el aumento de 2,0% de la fuerza de trabajo femenina, superior al crecimiento de 1,5% de las ocupadas. A su vez, las desocupadas aumentaron 6,5%, incididas por las cesantes y por quienes buscan empleo por primera vez.
Las tasas de participación y ocupación de las mujeres se ubicaron en 53,6% y 48,0%, respectivamente, con incrementos de 0,6 y 0,3 puntos porcentuales. En tanto, las mujeres fuera de la fuerza de trabajo disminuyeron 0,4%, principalmente por la baja de las inactivas potencialmente activas.
En los hombres, la tasa de desocupación alcanzó 8,6%, aumentando 0,5 puntos porcentuales en un año. El resultado se explicó por un alza de 0,8% de la fuerza de trabajo masculina, mayor al incremento de 0,2% registrado por los ocupados. Los hombres desocupados crecieron 7,3%, incididos por los cesantes y por quienes buscan trabajo por primera vez, segmento que aumentó 24,1%.
La tasa de participación masculina se situó en 71,6%, mientras que la tasa de ocupación llegó a 65,5%, con descensos de 0,1 y 0,4 puntos porcentuales, respectivamente. Los hombres fuera de la fuerza de trabajo aumentaron 1,2%, influidos por los inactivos habituales y los inactivos potencialmente activos.
Pese al aumento del desempleo, la estimación del total de personas ocupadas creció 0,8% en doce meses, impulsada tanto por mujeres como por hombres. Por sector económico, la expansión estuvo incidida principalmente por la industria manufacturera, que avanzó 5,2%; actividades de salud, con un aumento de 6,0%; y actividades profesionales, que crecieron 11,6%.
Por categoría ocupacional, el alza de la ocupación se observó especialmente en trabajadoras por cuenta propia, con un incremento de 5,3%, y en personas asalariadas informales, que aumentaron 7,1%. Estos datos reflejan que parte del dinamismo laboral se concentra en segmentos con mayores niveles de precariedad o menor protección.
La informalidad laboral también mostró un avance relevante. La tasa de ocupación informal se ubicó en 27,0%, con un incremento de 1,0 punto porcentual en un año. En las mujeres, la informalidad llegó a 28,8%, mientras que en los hombres alcanzó 25,6%, con aumentos de 1,2 y 0,9 puntos porcentuales, respectivamente.
Las personas ocupadas informales aumentaron 4,6% en doce meses, incididas tanto por mujeres como por hombres. Según sector económico, el crecimiento se explicó principalmente por comercio, con un alza de 7,2%, e industria manufacturera, con 15,4%. Por categoría ocupacional, la expansión estuvo marcada por asalariadas privadas, que aumentaron 7,2%, y trabajadoras por cuenta propia, que crecieron 4,2%.
El informe también consignó que la tasa de desocupación ajustada estacionalmente fue de 9,2%, registrando un aumento de 0,3 puntos porcentuales respecto del trimestre móvil anterior. Este indicador permite observar la evolución del mercado laboral eliminando factores estacionales no económicos que pueden afectar el comportamiento coyuntural de las cifras.
En materia de horas trabajadas, el volumen total de trabajo efectivo descendió 0,1% en doce meses. Asimismo, el promedio de horas trabajadas disminuyó 0,8%, llegando a 37,0 horas semanales. Por sexo, los hombres promediaron 39,1 horas, mientras que las mujeres alcanzaron 34,3 horas.
En la Región Metropolitana, la tasa de desocupación llegó a 9,8% durante el trimestre marzo-mayo de 2026, lo que representa un aumento de 0,3 puntos porcentuales en doce meses. En el mismo período, la población ocupada creció 0,8%, con mayores incidencias positivas en industria manufacturera, actividades profesionales y comercio.
Las cifras del INE confirman que el mercado laboral chileno continúa enfrentando presiones relevantes, con un aumento de la desocupación, mayor informalidad y una recuperación del empleo que no logra absorber completamente el crecimiento de quienes ingresan o retornan a la fuerza de trabajo.