- El diputado por Antofagasta cuestionó la rebaja anunciada en el precio de las bencinas tras el término del conflicto internacional que, según acusó, fue utilizado como argumento para justificar una fuerte alza. Además, pidió reponer el MEPCO y avanzar en el fin del impuesto específico a los combustibles.
El diputado por la Región de Antofagasta, Jaime Araya, realizó un duro emplazamiento al Gobierno luego de la rebaja de casi $100 en el precio de los combustibles, medida que calificó como insuficiente frente al fuerte incremento registrado durante las últimas semanas y que, según afirmó, fue justificado por el Ejecutivo a partir del impacto económico generado por la guerra.
El parlamentario sostuvo que no existe proporcionalidad entre el alza aplicada durante el conflicto y la disminución anunciada una vez finalizada la situación internacional que habría servido como fundamento para encarecer el valor del litro de bencina. A su juicio, la ciudadanía enfrenta una nueva señal de desconexión por parte de las autoridades económicas, especialmente en un contexto marcado por el alto costo de la vida y la presión que enfrentan miles de familias chilenas.
“El Gobierno utilizó como excusa la guerra para subir en más de $600 el litro de combustible. Ahora que terminó, le exigimos al Gobierno que inmediatamente baje en la misma proporción el precio de los combustibles”, señaló Araya, apuntando directamente al Presidente de la República y al Ministerio de Hacienda.
El diputado agregó que la rebaja anunciada no responde a la magnitud del aumento aplicado previamente y acusó que las familias no pueden seguir absorbiendo decisiones que impactan directamente en sus bolsillos. “No es lógico que lo suban casi 600 pesos y lo bajen solo $100. Creen que la gente es tonta, no pueden seguir abusando de las familias chilenas”, afirmó.
En esa línea, Araya planteó que el debate no puede limitarse a una baja puntual en el precio de las bencinas, sino que debe abordar el diseño de los mecanismos de estabilización y la carga tributaria asociada a los combustibles. Por ello, pidió reponer el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles, MEPCO, y avanzar en el término del impuesto específico, una demanda que —aseguró— busca aliviar el gasto cotidiano de los hogares y de los sectores productivos más golpeados por el encarecimiento del transporte.
“Le exigimos al Presidente de la República y al ministro de Hacienda que repongan inmediatamente el MEPCO y que además se termine con el impuesto específico a los combustibles”, sostuvo el legislador.
El representante de Antofagasta advirtió que el valor de los combustibles no afecta únicamente a quienes se movilizan en vehículos particulares. Según explicó, el alza también repercute en el transporte público, en el traslado de alimentos, en la distribución de bienes esenciales y en los costos operacionales de pequeños emprendedores, transportistas y trabajadores independientes.
Desde esa perspectiva, el parlamentario sostuvo que una rebaja marginal no permite enfrentar el problema de fondo, ya que el precio de las bencinas termina incidiendo en una cadena amplia de bienes y servicios. Por lo mismo, insistió en que el Ejecutivo debe adoptar medidas de mayor alcance para evitar que el costo de la crisis recaiga nuevamente sobre la ciudadanía.
El emplazamiento de Araya se produce en medio de una creciente preocupación por el impacto de los combustibles en el presupuesto familiar y en la inflación cotidiana que enfrentan los hogares. Para el diputado, el Gobierno debe actuar con la misma rapidez con que permitió el alza, especialmente si las condiciones que se utilizaron para justificarla ya cambiaron.
“La guerra ya terminó. Si ese fue el argumento para subir los combustibles, entonces ahora corresponde bajarlos en serio, no con una rebaja simbólica que no alcanza para aliviar a nadie”, concluyó.