- El titular del Trabajo sostuvo que bajar la desocupación desde el actual 9,4% exige redoblar esfuerzos como país, en medio de mayores costos laborales, alto desempleo juvenil y cerca de 980 mil personas buscando empleo.
El ministro del Trabajo, Tomás Rau, reconoció que la meta del Gobierno de reducir la tasa de desocupación hacia niveles cercanos al 6,0% o 6,5% se observa como un objetivo lejano en el actual escenario económico, marcado por un desempleo de 9,4% y una economía que no muestra el dinamismo suficiente para absorber con rapidez a quienes buscan trabajo.
Tras un punto de prensa, el secretario de Estado abordó las dificultades que enfrenta el mercado laboral y sostuvo que, si bien las metas cumplen un rol relevante para orientar los esfuerzos de política pública, el contexto actual obliga a mirar con realismo la magnitud del desafío.
“Personalmente pienso que las metas tienen un rol de incentivar a esforzarse aún más. Una meta de converger a un 6,5% de desempleo es una meta bastante ambiciosa. Creo que es bueno ponerse metas ambiciosas. Sin duda, si tenemos una tasa de desempleo de 9,4% y la economía no está creciendo, se ve muy lejana”, señaló Rau.
Las declaraciones del ministro se producen en medio de una preocupación creciente por el deterioro de los indicadores laborales. De acuerdo con las últimas cifras disponibles, la desocupación nacional llegó a 9,4%, mientras cerca de 980 mil personas se encuentran buscando empleo sin lograr insertarse en el mercado laboral.
Rau enfatizó que el esfuerzo para revertir esta situación debe ir más allá del cumplimiento de una meta específica, apuntando a una respuesta de mayor alcance frente a las familias afectadas por la falta de empleo.
“Pero el esfuerzo para lograr revertir esta situación, de hecho tenemos que redoblarlo, más allá de la meta. Tenemos que responder a esas familias, a esas 980.000 personas que buscan trabajo y no encuentran, a esos jóvenes, la tasa de desempleo juvenil también aumentó a 24%, y tenemos que hacer todos los esfuerzos como país”, afirmó.
El ministro también planteó que la situación del empleo no puede ser abordada únicamente desde una administración de Gobierno, sino como un desafío estructural que requiere acuerdos y medidas sostenidas en el tiempo. En ese sentido, advirtió que el país enfrenta cambios permanentes que inciden en los costos laborales y que obligan a diseñar políticas capaces de compensar sus efectos sobre la contratación.
“También lo hemos mencionado, más allá de un gobierno. Acá tenemos un desafío país. ¿Por qué me refiero a eso? Porque hemos tenido ya cambios que están siendo permanentes”, indicó.
Entre esos factores, Rau mencionó el aumento progresivo de las cotizaciones asociado a la reforma previsional y la reducción gradual de la jornada laboral, dos procesos que, según explicó, seguirán impactando en los costos de las empresas durante los próximos años.
“El aumento de costos laborales no ocurrió solo los cuatro años anteriores, va a seguir ocurriendo. ¿A qué me refiero? Nosotros tenemos la reforma previsional que implica un aumento de 7 puntos en la tasa de cotización y hemos aumentado recién un punto el año pasado. Nos quedan 6 puntos más por aumentar”, sostuvo.
A ello agregó que también se encuentra en marcha el proceso de reducción de la jornada laboral, que ya avanzó desde 44 a 42 horas semanales y que deberá llegar a 40 horas en los próximos años. Para el ministro, estos cambios obligan a poner especial atención en medidas que permitan proteger y dinamizar la creación de empleo.
“Viene una reducción en la jornada, en dos años más, de 42 a 40. Ahora en abril redujimos de 44 a 42. Entonces tenemos que estar muy ocupados en poder tomar medidas que contrarresten ese aumento”, añadió.
El titular del Trabajo insistió en que, más allá de la discusión sobre la meta de desempleo, el foco debe estar puesto en acelerar las respuestas para enfrentar el deterioro del mercado laboral, especialmente entre jóvenes, mujeres y personas que llevan más tiempo buscando una oportunidad.
“Más allá de las metas, tenemos que redoblar esfuerzos como país para superar esta situación”, concluyó Rau.
Las declaraciones del ministro dejan en evidencia la complejidad del escenario laboral que enfrenta el país, donde la creación de empleo no logra avanzar al ritmo necesario y la recuperación económica aparece como una condición clave para reducir de manera sostenida la desocupación.