- Municipio intensificó controles en el marco del Plan de Recuperación de Espacios Públicos y Ordenamiento, con foco en denuncias ciudadanas y apoyo de patrullas mixtas.
Un total de 165 partes a vehículos fueron cursados entre enero y marzo en la comuna de Calama, en el marco de las labores de fiscalización impulsadas por la Ilustre Municipalidad a través de la Dirección de Seguridad Pública, cifra que refleja un sostenido trabajo en terreno para resguardar la seguridad vial, el orden público y enfrentar conductas que afectan la convivencia urbana.
Según el balance del primer trimestre, la mayor cantidad de infracciones corresponde a la Ley de Tránsito, normativa que concentra el grueso de los procedimientos realizados en la comuna. A ello se suman faltas vinculadas a pagos municipales, consumo de alcohol y otras disposiciones, en un escenario donde la autoridad comunal busca contener las incivilidades y disminuir el riesgo de accidentes en sectores de alta circulación.
Durante enero se registraron 39 infracciones, en su mayoría asociadas a la Ley de Tránsito, junto con algunas ligadas a obligaciones municipales, consumo de alcohol y otras normativas. En febrero, en tanto, la cifra aumentó a 71 infracciones, consolidándose como el mes con mayor número de partes cursados en este periodo. En marzo, hasta el día 27, se contabilizaron 55 infracciones, manteniéndose la tendencia predominante de sanciones por incumplimientos a la normativa de tránsito, además de casos por consumo de alcohol, pagos municipales y tráfico de cigarrillos.

Desde el municipio explicaron que esta labor forma parte del Plan de Recuperación de Espacios Públicos y Ordenamiento, estrategia que ha puesto énfasis en responder a las denuncias formuladas por vecinos y también por actores del transporte público, especialmente en relación con vehículos mal estacionados en el centro de la ciudad y en sectores donde operan las ferias rotativas.
El director de Seguridad Pública, Andrés Ríos Quiroz, precisó que el trabajo desplegado apunta a enfrentar problemáticas concretas detectadas en la comuna. En ese contexto, sostuvo que se han focalizado en “abordar las denuncias recibidas, tanto de vecinos como del transporte público, respecto a vehículos mal estacionados, tanto en el sector centro como en los sectores donde se emplazan las ferias rotativas”.
La autoridad comunal añadió que el municipio ha fortalecido su capacidad operativa para responder a este tipo de requerimientos, gracias a un trabajo coordinado con Carabineros. “Hace aproximadamente un mes se dispuso -en coordinación con Carabineros de la Primera Comisaría- una segunda patrulla mixta, con lo cual tenemos mayor capacidad para poder fiscalizar este tipo de situaciones y obviamente dar mayor seguridad a los vecinos y vecinas de la comuna”, indicó.
Este aumento en la presencia fiscalizadora busca no sólo sancionar infracciones, sino también generar un efecto preventivo en puntos donde el desorden vehicular ha sido reiteradamente denunciado. La ocupación indebida de espacios públicos, los estacionamientos en lugares no habilitados y otras conductas de riesgo se han transformado en un foco prioritario para la administración comunal, sobre todo en zonas con alta afluencia de peatones, comercio y transporte.
En esa línea, desde Seguridad Pública recalcaron que gran parte de estos procedimientos se originan a partir de reportes realizados por la propia comunidad, lo que ha permitido orientar de mejor manera los patrullajes y las fiscalizaciones. Por ello, el municipio reiteró el llamado a los vecinos a continuar utilizando los canales formales para denunciar este tipo de situaciones.
“Reiteramos el llamado a la comunidad a que nos puedan hacer llegar sus denuncias en nuestros canales formales ya sea *4224 o al correo seguridadpublica@municipalidadcalama.cl”, señaló Andrés Ríos Quiroz, reforzando la importancia de la colaboración ciudadana en las acciones preventivas y de control.
El balance del primer trimestre deja en evidencia que el fenómeno de las infracciones vehiculares sigue siendo un desafío para Calama, particularmente en lo referido al respeto de la Ley de Tránsito. No obstante, también muestra una institucionalidad local que busca responder con mayor presencia en terreno, coordinación policial y una estrategia orientada a recuperar espacios para un uso más seguro y ordenado de la ciudad.
Con ello, el municipio apuesta a consolidar una señal clara: el ordenamiento del espacio público y la seguridad vial no dependen sólo de los controles, sino también de una ciudadanía activa, capaz de denunciar y colaborar para frenar prácticas que alteran la convivencia y ponen en riesgo a conductores y peatones.