- La decisión de Valentina Durán, directora ejecutiva del SEA, llega tras la fallida tramitación del proyecto de Colbún, valorado en US$1.400 millones, que fue paralizado por omitir a comunidades indígenas en su evaluación ambiental.
La directora ejecutiva del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) a nivel nacional, Valentina Durán, ha solicitado la renuncia no voluntaria del director regional del SEA en Antofagasta, Ramón Guajardo Perines. Esta decisión se hará efectiva a partir del 30 de septiembre de 2024, según un comunicado oficial del SEA. La remoción de Guajardo se da en medio de la polémica generada por la suspensión del proyecto Central de Bombeo Paposo de la empresa Colbún, valorado en US$1.400 millones, que pretendía diversificar la matriz energética del país mediante energía limpia y sostenible.
El proyecto, que aspiraba a generar 800 MW de potencia con una producción anual de 1.800 GWh, enfrentó dificultades en su tramitación, culminando en la salida de Guajardo de su puesto. Según detalló La Tercera, a mediados de agosto, el SEA de Antofagasta emitió una resolución anticipada que frenó la iniciativa, lo que provocó un recurso de reposición por parte de Colbún. Sin embargo, la autoridad administrativa rechazará recurso dicho un mes después, sellando así el destino del proyecto.
En el comunicado, el SEA agradeció el trabajo realizado por Guajardo durante los años que estuvo al frente de la dirección regional, pero fuentes cercanas al gobierno indicaron que la situación había generado malestar en diversos ministerios, incluidos Energía, Medio Ambiente y Economía. Aunque estas fuentes sugirieron que la decisión de remover a Guajardo fue tomada de manera autónoma por la dirección nacional del SEA, la controversia por el manejo del proyecto de Colbún fue un factor clave en su salida.
El proyecto Central de Bombeo Paposo se detuvo, en parte, por la omisión de dos comunidades indígenas durante su evaluación: la “Comunidad Changa Estrella recolectores de La Playita” y la “Comunidad Indígena Pabla Almendares de Peralito, Salitre y Paposo”. Estas comunidades no habían sido consideradas en los estudios iniciales, lo que llevó al rechazo del proyecto. Sin embargo, Colbún lamentó profundamente la decisión, argumentando que dichas comunidades no eran reconocidas oficialmente por la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi), y que el proyecto sí contenía toda la información ambiental relevante para una evaluación adecuada.
La paralización del proyecto ha generado un amplio debate en torno a la inclusión de las comunidades indígenas en los procesos de evaluación ambiental y sobre la capacidad de proyectos energéticos de gran envergadura para superar los obstáculos administrativos y ambientales. Mientras tanto, el gobierno enfrenta el desafío de garantizar la transparencia en la tramitación de este tipo de proyectos, que son clave para avanzar en la transición hacia una matriz energética más sostenible en el país.
Con la salida de Ramón Guajardo, el SEA de Antofagasta deberá reorganizarse para enfrentar futuros desafíos, incluyendo una mayor coordinación con las comunidades locales y los actores involucrados en proyectos de desarrollo energético.