- Detectives desarticulan banda criminal de origen extranjero que mantenía retenidas a las víctimas. Tres imputados quedaron en prisión preventiva por secuestro extorsivo y tráfico de drogas.
En un exitoso operativo de inteligencia policial, detectives de la Brigada Investigadora de Robos (BIRO) de la Policía de Investigaciones de Chile rescataron a dos personas que se encontraban secuestradas en Antofagasta y eran víctimas de una brutal extorsión ejecutada por una estructura criminal con vínculos internacionales.
La indagatoria se inició luego de que una mujer en Perú denunciara haber recibido dos videos de carácter extorsivo. En las grabaciones se observaba a un hombre siendo amenazado con armas, amarrado, y posteriormente agredido con un objeto punzante, mientras era forzado a declarar que sus captores pertenecían a una organización criminal. Los extorsionadores exigían el pago de una suma de dinero bajo amenaza de muerte.
Frente a la gravedad del caso, la PDI desplegó diligencias inmediatas que permitieron confirmar la autenticidad de los registros y establecer contacto con familiares de una de las víctimas, quienes confesaron haber enviado una transferencia de 500 soles por temor. No obstante, desconocían el paradero exacto del secuestrado.
Gracias a técnicas especializadas de inteligencia policial, los detectives lograron ubicar un domicilio en Antofagasta donde se mantenía retenidas a las víctimas. Tras montar un operativo en flagrancia, lograron ingresar al lugar y rescatar a las personas, quienes se encontraban en estado de shock. Al interior, fueron detenidos los presuntos responsables, tres sujetos de nacionalidad venezolana.
Durante el procedimiento se incautaron elementos utilizados para la retención y tortura de las víctimas, tales como amarras plásticas, cables eléctricos y una suma de $124.000 en efectivo, proveniente de la extorsión. Además, se hallaron pequeñas cantidades de droga, lo que sumó el delito de tráfico en pequeñas cantidades a los cargos formulados.
Formalización y prisión preventiva
Los detenidos fueron formalizados por el delito de secuestro extorsivo y tráfico de drogas en pequeñas cantidades, quedando todos en prisión preventiva por ser considerados un peligro para la seguridad de la sociedad. El Ministerio Público fijó un plazo de investigación de 100 días.
El jefe de la unidad especializada, subprefecto Manuel González, valoró el resultado del operativo. “El trabajo investigativo y la rápida acción de nuestros detectives permitieron no solo rescatar con vida a las víctimas, sino también desmantelar una peligrosa red delictual dedicada al secuestro y la extorsión”, señaló el oficial.
Balance y prevención
Desde el Seremi de Seguridad Pública, el seremi (I) Ignacio Rivera Muñoz destacó el trabajo conjunto con las policías para enfrentar este tipo de delitos. “Hemos reforzado dos instancias clave para anticiparnos a hechos como estos: el Comité Policial semanal y el Consejo Regional contra el Crimen Organizado, donde se priorizan delitos como el robo de vehículos, el tráfico de drogas, el robo de cobre y, por supuesto, el secuestro”, explicó.
Rivera indicó además que durante lo que va de 2025, la región ha registrado una disminución del 25% en los casos de secuestro en comparación con el año anterior. “La mayoría de estos corresponden a situaciones derivadas de robos con retención de personas. Sin embargo, casos como el resuelto por la PDI son excepcionales y demuestran la capacidad operativa y la articulación institucional para enfrentar el crimen organizado en la región”, concluyó.
El rescate de estas víctimas y la detención de los implicados refuerzan la alerta sobre la presencia de estructuras criminales que operan con métodos violentos y extorsivos, y que se enfrentan con decisión desde las instituciones policiales y del Estado.