- La ministra vocera Camila Vallejo abordó la renuncia del ahora exdirector del Servicio de Impuestos Internos tras revelarse que adeudaba nueve años de contribuciones. La portavoz señaló que, ante este tipo de contingencias, se deben tomar decisiones que garanticen certidumbre institucional y política en medio del debate tributario.
La renuncia de Javier Etcheberry al cargo de director del Servicio de Impuestos Internos (SII) continúa generando repercusiones en el ámbito político y gubernamental. Este sábado, la ministra vocera de Gobierno, Camila Vallejo, se refirió públicamente al caso, marcando una posición clara desde La Moneda respecto al manejo de este tipo de controversias que afectan la confianza ciudadana en instituciones clave del Estado.
Etcheberry había sido cuestionado durante los últimos días tras revelarse que mantenía una deuda por nueve años de contribuciones impagas correspondientes a una propiedad en la comuna de Paine, situación que, pese a su decisión posterior de renunciar a la prescripción de esos montos y comprometerse a pagar, terminó por costarle el cargo.
La decisión de su salida fue informada la noche del viernes y, según explicó la ministra Vallejo en entrevista con CHV Noticias, la resolución fue tomada por el Ministerio de Hacienda, liderado por Mario Marcel, con el objetivo de resguardar la imagen del servicio y dar señales de responsabilidad institucional.
“Lo más correcto era pedirle que diera un paso al costado”
Durante la conversación, Vallejo aseguró que ante casos de esta naturaleza la prioridad del gobierno debe ser preservar la confianza pública, especialmente en momentos en que el debate tributario se encuentra activo en el Congreso y marcado por tensiones políticas.
“Lo importante es que se tomen las decisiones correctas frente a estas contingencias, para dar certidumbre y claridad a la ciudadanía sobre el rumbo que sigue el país. Ese rumbo debe ser el adecuado ante situaciones que, evidentemente, no son deseables”, indicó.
Si bien el ministro Marcel había calificado previamente como “plausible” la explicación dada por Etcheberry, también reconoció que, al estar al frente del SII, tenía una responsabilidad mayor como garante del cumplimiento fiscal. De ahí que, en la evaluación del Gobierno, la salida del exdirector era necesaria para evitar una erosión mayor en la credibilidad del servicio.
“Después de conocerse que el exdirector del SII no pagó las contribuciones durante varios años, y aunque renunció al beneficio de prescripción y decidió pagar, el Ministerio de Hacienda evaluó que lo más correcto era solicitarle que diera un paso al costado”, detalló la vocera.
Tensiones en medio del debate tributario
El caso Etcheberry se produce en un momento particularmente sensible para el Gobierno, con un proyecto de pacto fiscal aún en discusión en el Congreso, y una creciente presión por fortalecer la fiscalización tributaria y recuperar la confianza pública en las instituciones encargadas de velar por el cumplimiento del sistema.
Desde distintos sectores políticos, tanto oficialistas como de oposición, se cuestionó la permanencia de Etcheberry en el cargo, señalando que su situación personal generaba un conflicto ético con el rol institucional que ejercía. Su salida, entonces, fue vista como una forma de descomprimir el ambiente y evitar que el caso continuara erosionando el debate tributario.
Ética y servicio público
La ministra Vallejo recalcó que este tipo de hechos deben abordarse con responsabilidad y sin ambigüedades, afirmando que el estándar que se exige a los altos cargos públicos no puede ser menor al de cualquier ciudadano.
“No basta con tener una explicación válida desde lo legal. Cuando se está a la cabeza de un organismo como el SII, también se debe responder al estándar ético que espera la ciudadanía”, sostuvo la ministra.
Próximos pasos
Por ahora, el Ministerio de Hacienda no ha anunciado quién asumirá el cargo de manera definitiva, aunque se espera que durante los próximos días se defina una subrogancia interina, mientras se realiza la búsqueda de una nueva autoridad que pueda liderar con solvencia técnica y credibilidad pública el Servicio de Impuestos Internos.
La vocera concluyó que el Gobierno seguirá comprometido con una agenda de probidad y fortalecimiento institucional, enfatizando que la transparencia es un pilar clave para avanzar en reformas estructurales como la tributaria.
La renuncia de Etcheberry no solo cierra un capítulo controvertido, sino que también refuerza la señal del Gobierno de que los cargos públicos deben ir acompañados de coherencia personal y rendición de cuentas, especialmente en contextos donde la confianza en las instituciones es un valor en disputa.