- En un encuentro con vecinos de San Miguel, el presidente electo planteó un registro digital para quienes dañen el espacio público y advirtió que podrían quedar sin acceso a apoyos estatales.
José Antonio Kast volvió a instalar el tema de la seguridad en el centro del debate nacional tras anunciar que, una vez en La Moneda, impulsará el “Rol Único de Vándalos”, una iniciativa orientada a identificar a responsables de grafitis y otros actos que, a su juicio, deterioran barrios y servicios comunes. El anuncio lo realizó durante una reunión con vecinos en la comuna de San Miguel, donde apuntó a reforzar medidas contra conductas que suelen escalar en violencia y afectan la convivencia diaria.
Según lo expuesto en esa actividad, el registro funcionaría como una nómina digital para personas sorprendidas cometiendo daños en bienes públicos o protagonizando situaciones consideradas incivilidades, con una consecuencia central: la pérdida de beneficios entregados por el Estado. En palabras difundidas por la prensa, Kast sostuvo que quien “sal[a] a rayar un graffiti” quedaría incorporado en ese listado y “nunca más” accedería a ayuda pública, en una señal de castigo asociada a la responsabilidad por afectar lo que es de todos.
El presidente electo también adelantó que buscará apoyarse en herramientas tecnológicas para la persecución de estos hechos, incluyendo inteligencia artificial para identificar a los autores. En ese marco, reconoció que el diseño requeriría ajustes normativos para su implementación y para habilitar el uso de estas capacidades en procesos de detección y seguimiento.
El tono del mensaje apuntó a endurecer el estándar frente a episodios de destrucción en calles y plazas. “Chile no se puede acostumbrar al fuego”, afirmó Kast al justificar la necesidad de cortar la normalización de hechos que, según su enfoque, parten como desórdenes y terminan impactando la seguridad
La propuesta no aparece como una idea nueva dentro del mundo republicano. Durante la campaña, Kast ya había presentado el Plan RUV, que incluía la creación de un registro y la restricción de acceso a prestaciones públicas como parte de un paquete para enfrentar vandalismo e incivilidades, lo que ahora vuelve a tomar impulso en su etapa de presidente electo.
Con el anuncio, el futuro gobierno instala un eje que previsiblemente tensionará la discusión legislativa: cómo compatibilizar sanciones y control del espacio público con resguardos de debido proceso, uso de datos y alcances reales de la tecnología aplicada a identificación. Por ahora, Kast puso el foco en una advertencia directa: quien deteriore bienes comunes enfrentará consecuencias, con la promesa de convertir esa línea en política pública desde el inicio de su mandato.