- MTT da el vamos a una prefactibilidad por más de $714 millones, con participación ciudadana y seis hitos técnicos, para definir la mejor alternativa e ingresar un anteproyecto el segundo semestre de 2027.
Un paso clave para la movilidad de la capital regional comenzó formalmente con el inicio del estudio de prefactibilidad para un nuevo Sistema de Transporte Público Masivo. La cartera de Transportes y Telecomunicaciones (MTT) abrió el proceso durante la visita del ministro Juan Carlos Muñoz, fijando una hoja de ruta que permitirá comparar modos y trazar la alternativa que mejor complemente el actual modelo de transporte urbano.
La iniciativa —cuyo costo supera los $714 millones— contempla análisis técnicos y modelaciones que abarcan desde corredores de buses tipo BRT (Bus Rapid Transit), hasta la potencial incorporación de tranvía o trenes urbanos aprovechando la faja ferroviaria. El trabajo incluirá evaluación social, análisis de demanda y un diseño de integración con el sistema que hoy opera en la ciudad, además del desarrollo de un modelo de negocios que facilite su posterior financiamiento a través de la Dirección General de Concesiones del Ministerio de Obras Públicas.
“El compromiso como Gobierno ha sido claro: reducir las brechas de calidad existentes entre Santiago y las regiones. Estar anunciando el inicio de este estudio es una acción concreta para mejorar la movilidad de una ciudad que ha crecido aceleradamente y que necesita enfrentar su desarrollo futuro, especialmente en transporte”, señaló el ministro Juan Carlos Muñoz.
El Gobernador Regional, Ricardo Díaz, valoró la puesta en marcha del análisis y enfatizó la oportunidad de estudiar la faja del ferrocarril como eje estructurante. “Lo que hay que hacer es actualizar la información existente a través de un nuevo estudio que nos permita diseñar un nuevo medio. Mi impresión es que podría ser la faja del ferrocarril… Pero eso lo tiene que definir el estudio. Agradezco al ministro que esté a disposición para generarlo”, sostuvo.
El alcance técnico considera más de 15 kilómetros de ejes de movilidad —principalmente a lo largo de la Avenida Pedro Aguirre Cerda, desde La Chimba hasta el centro histórico—, con especial atención al crecimiento de la ciudad hacia el norte. Esa expansión ha impactado los tiempos de viaje del sistema de buses y del transporte particular; solo desde ese sector hacia el centro se registran cerca de 180 mil desplazamientos diarios, lo que tensiona la red vial y la oferta de transporte existente.
Además del componente técnico, el estudio tendrá un sello participativo e intersectorial. El Programa de Vialidad y Transporte Urbano (Sectra) del MTT implementará una Mesa Ciudadana coordinada por un equipo técnico que sostendrá encuentros con vecinos, organizaciones y actores locales. Paralelamente, se convocarán mesas con servicios públicos y municipios para avanzar hacia un modelo de gobernanza del transporte que permita articular proyectos de infraestructura, gestión de tránsito y medidas de operación, incluyendo la posibilidad de integración tarifaria entre modos.
La secuencia de trabajo contempla seis informes preliminares y procesos de revisión intermedia para transparentar avances, supuestos y resultados. Con esa base, el MTT proyecta contar con una propuesta de anteproyecto disponible el segundo semestre de 2027. En ese hito se espera una definición integral del modo preferente, el trazado de referencia, los estándares de flota y estaciones, la integración con el sistema vigente y los lineamientos del modelo de negocios para empalmar con la fase de estructuración financiera en Concesiones MOP.
De acuerdo con el diseño del MTT, la comparación modal evaluará capacidad, tiempos de viaje, costos de inversión y operación, externalidades ambientales y urbanas, además de la resiliencia frente a contingencias. También se contemplan criterios de accesibilidad e inclusión —con foco en personas mayores, escolares y usuarios con movilidad reducida—, y la priorización de conexiones con polos de alto flujo como hospitales, centros educativos, sectores residenciales emergentes y nodos de empleo.
El paquete de medidas a estudiar no se limita a la infraestructura mayor. En forma complementaria, Sectra levantará alternativas de gestión de tránsito, rediseño de servicios y mejoras operacionales —prioridad semafórica, red de alimentadores, paraderos y ciclovías de conexión—, a fin de asegurar que la solución masiva elegida opere en una red integrada y eficiente desde el primer día. La idea, subrayaron, es que la alternativa final no solo reduzca los tiempos puerta a puerta, sino que también eleve la confiabilidad y la seguridad del viaje cotidiano.
En paralelo, el equipo técnico realizará campañas de origen–destino y conteos de aforo, calibrando modelos con datos actuales para capturar patrones reales de viaje, horario y estacionalidad. Ese insumo permitirá dimensionar la demanda base y proyectar escenarios de crecimiento demográfico y de uso de suelo, claves para definir la capacidad del sistema a 20 años y evitar sub- o sobreinversiones.
El MTT precisó que la prefactibilidad incluirá una propuesta de esquema de operación e incentivos, de manera de alinear estándares de calidad con la retribución al operador, y reducir asimetrías entre demanda real y oferta disponible. En el caso de que la alternativa preferente considere infraestructura exclusiva (por ejemplo, corredores BRT), el anteproyecto incorporará criterios de diseño para cruces, intersecciones y seguridad vial, junto con un plan de gestión de obras que minimice el impacto durante la construcción.
En cuanto a los plazos de relacionamiento comunitario, Sectra adelantó que las primeras rondas de participación se realizarán en etapas tempranas, previo a las definiciones modales, para recoger expectativas y restricciones desde el territorio. Habrá instancias abiertas y talleres focalizados con gremios, comunidades educativas, juntas de vecinos y organizaciones de personas con discapacidad, con publicaciones periódicas de resúmenes ejecutivos y mapas de avance.
Finalmente, las autoridades destacaron que la movilidad es un habilitador del desarrollo urbano y social. Por ello, el estudio buscará una solución que, además de ser técnicamente sólida y financieramente viable, contribuya a la recuperación de espacios públicos, a la reducción de emisiones y a la mejora de la calidad de vida en Antofagasta. Con el inicio de esta prefactibilidad, la ciudad inicia una etapa decisiva para transformar su manera de desplazarse y proyectar un sistema de transporte masivo acorde con sus desafíos presentes y futuros.