- Los operativos desarrollados por el OS7 en la región permitieron desarticular estructuras vinculadas al tráfico de drogas, decomisar marihuana, cocaína y ketamina, además de armas, vehículos y otros elementos asociados al crimen organizado.
Un doble y contundente golpe al narcotráfico concretó Carabineros en la Región de Antofagasta, luego de dos procedimientos desarrollados por sus secciones especializadas OS7 que permitieron desarticular estructuras criminales dedicadas al tráfico y traslado de drogas hacia distintos puntos del país. El balance de ambos operativos dejó un total de 11 detenidos, además de la incautación de casi 400 kilos de droga, armamento, municiones, dinero en efectivo, vehículos y diversas evidencias asociadas a esta actividad ilícita.
Los procedimientos fueron dados a conocer por el Jefe de la Zona de Carabineros Antofagasta, general Cristian Montre Soto, junto al Fiscal Regional de Antofagasta, Juan Castro Bekios, quienes destacaron que estos resultados responden al trabajo investigativo, estratégico y de control desplegado en rutas y sectores críticos de la región, especialmente en la denominada segunda línea de control, espacio clave para detectar el movimiento de droga desde el norte hacia las regiones del centro y sur del país.
El primero de los operativos fue ejecutado por OS7 El Loa, en un procedimiento que permitió detectar una nueva modalidad de ocultamiento de sustancias ilícitas. En este caso, la droga era transportada en un bus interurbano, escondida al interior de estructuras metálicas selladas que simulaban ser repuestos de vehículos. El hallazgo encendió las alertas de los equipos especializados y dio paso a una investigación más amplia, desarrollada en coordinación con el Ministerio Público bajo el amparo de la Ley 20.000.
A partir de esta detección, se desplegaron diversas diligencias investigativas que incluyeron allanamientos en las ciudades de La Serena y Ovalle, permitiendo ampliar el procedimiento y avanzar sobre la estructura vinculada al cargamento. Como resultado de este trabajo especializado se concretaron seis detenciones y se incautaron más de 10 kilos de droga, entre pasta base de cocaína, clorhidrato de cocaína y ketamina, además de un arma de fuego, munición, dinero en efectivo y otras evidencias relevantes para la causa.
Uno de los elementos que más llamó la atención en este primer caso fue precisamente el método de ocultamiento utilizado por la organización, al tratarse de un sistema poco habitual y especialmente diseñado para burlar controles. Según destacó la Fiscalía, en la detección de estas sustancias fue fundamental el trabajo de los perros detectores de droga y sus guías, quienes lograron identificar la presencia de sustancias ilícitas ocultas en estructuras metálicas cerradas, pese a que estas aparentaban ser piezas automotrices comunes.
El segundo procedimiento fue desarrollado por OS7 Antofagasta, esta vez en coordinación con Fiscalía SACFI, y permitió desarticular una asociación criminal dedicada al acopio y traslado de grandes cantidades de marihuana desde la pampa hacia otras zonas del país. Se trató de una operación de mayor escala, orientada a interrumpir la logística de una red que utilizaba la región como plataforma de almacenamiento y distribución.
Este operativo culminó con cinco detenidos y la incautación de más de 384 kilos de marihuana, además de tres vehículos empleados en el traslado de la droga. Uno de esos móviles, según se informó, mantenía encargo vigente por robo, lo que da cuenta del nivel de articulación y del carácter delictual de la estructura desbaratada.
El general Cristian Montre Soto destacó que ambos procedimientos estuvieron enfocados directamente en combatir al crimen organizado y reforzar la capacidad de control en las rutas regionales. La autoridad sostuvo que se trata de operativos orientados a frenar estructuras que utilizan el territorio nortino como corredor para el desplazamiento de sustancias ilícitas, en una dinámica que ha obligado a fortalecer el trabajo policial en terreno y las investigaciones especializadas.
Montre subrayó además que, con estas nuevas incautaciones, Carabineros ya suma cerca de 12 toneladas de droga decomisadas en lo que va del año en la Región de Antofagasta, una cifra que calificó como inédita y que refleja la magnitud del trabajo desarrollado por la institución para transformar a la zona en una verdadera barrera frente al crimen organizado. El objetivo, remarcó, es impedir que la droga y otras mercancías ilegales continúen avanzando hacia el centro y sur del país.
Por su parte, el Fiscal Regional Juan Castro Bekios valoró especialmente el componente investigativo que permitió ampliar el alcance del primer procedimiento, señalando que la labor inicial de detección fue solo el punto de partida para una serie de diligencias posteriores que hicieron posible nuevas detenciones y el levantamiento de mayores antecedentes. En ese sentido, relevó el uso de técnicas especiales de investigación y la coordinación entre el Ministerio Público y Carabineros para golpear no solo a quienes trasladan la droga, sino también a quienes forman parte de la cadena logística del narcotráfico.
El persecutor también puso énfasis en la importancia de interrumpir los sistemas de transporte, acopio y distribución que utilizan las rutas de la Región de Antofagasta. En la práctica, explicó, estas organizaciones aprovechan la conectividad del norte grande para mover grandes volúmenes de droga hacia mercados de consumo más lejanos, por lo que la detección temprana y el trabajo coordinado resultan fundamentales para debilitar esas redes antes de que consoliden sus operaciones.
Los resultados dados a conocer vuelven a confirmar la relevancia de la Región de Antofagasta como zona estratégica en la lucha contra el narcotráfico. No solo por su cercanía con corredores fronterizos, sino también por su condición de ruta obligada para cargas ilegales que intentan desplazarse por carretera a través del territorio nacional. En ese contexto, la denominada segunda línea de control se ha convertido en un espacio crucial para interceptar droga, detectar nuevas modalidades de ocultamiento y anticiparse a los movimientos de las organizaciones criminales.
El uso de buses interurbanos, estructuras metálicas intervenidas, vehículos con encargo por robo y sistemas de acopio en la pampa evidencia, además, la capacidad de adaptación que tienen estas redes para intentar evadir la fiscalización. Por lo mismo, tanto Carabineros como la Fiscalía insistieron en que la respuesta institucional seguirá enfocada en reforzar controles estratégicos, profundizar las investigaciones especializadas y mantener una coordinación estrecha entre las distintas unidades encargadas de perseguir estos delitos.
Desde la institución policial señalaron finalmente que este tipo de procedimientos seguirán siendo reforzados, no solo mediante presencia en rutas y fiscalización permanente, sino también a través de trabajo investigativo conjunto con el Ministerio Público y otras instituciones, con el fin de cortar las rutas del narcotráfico y debilitar de forma sostenida las estructuras del crimen organizado.
El doble operativo desarrollado por el OS7 deja así un balance contundente: 11 detenidos, casi 400 kilos de droga fuera de circulación y dos estructuras criminales golpeadas en una región que sigue siendo clave en la lucha contra el narcotráfico. Más que una suma de incautaciones, el resultado representa una señal clara de que en las rutas del norte también se libra una batalla decisiva por impedir que la droga avance silenciosamente hacia el resto del país.