- El diputado José Miguel Castro entregó antecedentes a la Fiscalía por la instalación de un generador junto a los murales de Luis Núñez durante una presunta actividad cultural; exige identificar y sancionar a los responsables y llama a la comunidad a resguardar este patrimonio local.
El diputado José Miguel Castro (RN) ofició y entregó antecedentes al Ministerio Público para que se investigue un hecho ocurrido recientemente en la Casa Gibbs de Antofagasta, donde un grupo de personas —en el marco de una presunta actividad cultural de extranjeros— instaló un generador eléctrico a escasos centímetros de los murales creados por el artista local Luis Núñez, poniendo en riesgo la integridad de estas obras que forman parte de la identidad histórica de la ciudad.
El parlamentario calificó la situación como “indignante e inaceptable”, enfatizando que los murales de la Casa Gibbs “representan un verdadero orgullo para los antofagastinos”. “No podemos permitir que actos de incivismo dañen o falten el respeto a lo más valioso que tenemos como comunidad”, señaló, junto con recalcar que el uso negligente de equipamiento en espacios patrimoniales puede provocar daños irreparables.
Castro informó que solicitó a la Fiscalía una investigación exhaustiva para esclarecer las circunstancias de lo ocurrido y determinar eventuales responsabilidades penales y/o administrativas, “ya sean extranjeros o nacionales”. “No podemos seguir tolerando conductas que ponen en riesgo nuestro patrimonio cultural y que normalizan la falta de respeto hacia nuestros espacios públicos”, agregó. A su juicio, la rápida intervención de la justicia permitirá fijar un precedente claro respecto del resguardo de obras con alto valor artístico y social en la región.
La Casa Gibbs, considerada un ícono local, destaca por albergar un mural que recrea la Antofagasta de 1900 mediante la técnica del trampantojo. La obra transforma sus muros en escenas vivas de trenes, calles y personajes de época, conectando a residentes y visitantes con la memoria urbana y ferroviaria de la ciudad. Para el legislador, ese vínculo simbólico obliga a extremar el cuidado: “Es un tesoro que debemos cuidar con orgullo y responsabilidad, por lo que hacemos un llamado a toda la comunidad a defender y proteger este patrimonio”, subrayó.
De acuerdo con los antecedentes recopilados por el diputado, la instalación del generador habría ocurrido durante una actividad no coordinada con los responsables del espacio ni con actores culturales de la ciudad. “Hay protocolos mínimos de seguridad y criterios básicos de convivencia que deben respetarse siempre, más aún cuando se trata de obras que aportan al circuito cultural y turístico de Antofagasta”, indicó, insistiendo en que cualquier intervención u ocupación del entorno de la obra debe ceñirse a la normativa vigente que resguarda el patrimonio y el uso responsable del espacio público.
La presentación ante el Ministerio Público busca, además, que se adopten medidas de prevención que eviten la repetición de este tipo de episodios. En esa línea, Castro propuso fortalecer la coordinación entre las autoridades culturales, municipales y de seguridad para fiscalizar actividades en espacios con valor patrimonial, especialmente cuando se empleen equipos eléctricos o generadores que impliquen riesgo de calor, vibración o emanaciones que puedan dañar superficies pictóricas.
El legislador valoró el trabajo de los artistas locales y destacó el aporte de Luis Núñez a la construcción de identidad y sentido de pertenencia. “Este mural es mucho más que una pintura: es una puerta a nuestra historia, un aula a cielo abierto y un punto de encuentro. Cuidarlo es una responsabilidad compartida entre autoridades, organizadores de eventos y ciudadanía”, sostuvo.
Castro reiteró su llamado a denunciar cualquier conducta que amenace el patrimonio cultural de Antofagasta y a promover actividades respetuosas con el entorno. “La cultura debe ser siempre sinónimo de respeto. No se trata de impedir expresiones artísticas, sino de garantizar que se desarrollen con estándares que protejan lo que nos identifica como ciudad”, concluyó.
En paralelo a la acción ingresada por el diputado, se espera que la Fiscalía recopile testimonios, imágenes y registros disponibles para determinar si hubo infracciones y, en su caso, perseguir las responsabilidades correspondientes. Mientras tanto, desde el mundo cultural se insistió en que el resguardo del mural de la Casa Gibbs —por su valor simbólico y educativo— exige una conducta ejemplar por parte de toda la comunidad que interactúa con él.