- Tras denuncias de que vehículos sustraídos en Chile estarían siendo legalizados en Bolivia, se exige una respuesta inmediata de ambas Cancillerías. El parlamentario recuerda episodios anteriores e insiste en llegar “hasta las últimas consecuencias” si la información resulta ser verdadera.
Una dura reacción generó en el mundo político la reciente información que sugiere que vehículos robados en territorio chileno podrían estar siendo regularizados en Bolivia, circulando legalmente por ese país. La denuncia, que ha comenzado a generar alarma pública, motivó a un parlamentario chileno a exigir una respuesta inmediata por parte de las Cancillerías de ambos países.
“Es impresentable que vehículos que han sido robados en Chile se regularicen en Bolivia. Hago un llamado urgente a la Cancillería chilena y también a la boliviana para aclarar esta situación que no solo vulnera nuestra soberanía, sino que también afecta a miles de víctimas del delito”, señaló el legislador, quien ha estado involucrado directamente en la recuperación de autos sustraídos.
El parlamentario recordó que este no es un fenómeno nuevo. “Hace un tiempo atrás ya vivimos esta situación: vehículos robados en Chile transitaban por el parque automotriz boliviano de manera normal, incluso con autoridades bolivianas a bordo. Por eso es urgente aclarar si esta situación vuelve a repetirse”, denunció.
Frente a esta posible nueva arista de una problemática transfronteriza, el legislador pidió a la Cancillería chilena actuar con firmeza diplomática y solicitar explicaciones formales. A la vez, insistió en que si se comprueba la veracidad de los hechos, no se descarta acudir a instancias internacionales y aplicar medidas más severas.
“He estado personalmente en Bolivia recuperando vehículos robados, y lo vamos a seguir haciendo. No permitiremos que esta práctica se normalice. Si esto es real, vamos a llegar hasta las últimas consecuencias para defender los derechos de nuestros ciudadanos”, sentenció.
Las declaraciones surgen en un contexto de creciente preocupación por el tráfico de vehículos robados desde Chile hacia países vecinos. Solo en los últimos meses, diversas investigaciones han dado cuenta de redes criminales dedicadas al robo, modificación y posterior comercialización de autos en el extranjero.
Por el momento, ni la Cancillería chilena ni la boliviana han emitido un pronunciamiento oficial sobre esta nueva controversia. Sin embargo, se espera que el tema sea abordado con prioridad en los próximos días, dada la gravedad de las acusaciones y la sensibilidad del tema en las regiones fronterizas.
Mientras tanto, desde el Congreso se analizan nuevas medidas para fortalecer la trazabilidad de los vehículos sustraídos, así como propuestas para mejorar los mecanismos de cooperación internacional en materia de seguridad y recuperación de bienes robados.