- Fiscalía Regional de Antofagasta y Carabineros destacaron el trabajo interinstitucional que permitió decomisar marihuana, ketamina y cigarrillos de contrabando en distintos procedimientos desarrollados durante el fin de semana. Seis imputados quedaron en prisión preventiva.
La estrategia de barrera impulsada por la Fiscalía Regional de Antofagasta, Carabineros y distintas instituciones del Estado volvió a golpear la logística del narcotráfico en la macrozona norte, luego de una serie de procedimientos realizados durante el fin de semana que permitieron incautar más de 2,7 toneladas de drogas en Calama y sectores fronterizos de la provincia de El Loa.
El operativo de mayor magnitud se concretó en una parcela ubicada en el sector norponiente de Calama, donde personal policial logró recuperar 2.318 kilos de marihuana y 490 frascos de ketamina, equivalentes a 106 kilos de esta sustancia. En el lugar fue detenido un imputado de nacionalidad chilena, quien, de acuerdo con los primeros antecedentes de la investigación, habría estado encargado de custodiar el cargamento ilícito.

A este procedimiento se sumó una segunda intervención desarrollada durante el fin de semana en el sector fronterizo de San Pedro de Atacama, donde personal del Ejército, en labores de vigilancia, detuvo a tres chilenos que momentos antes habrían ingresado al país 128 kilos de marihuana, 599 frascos de ketamina, equivalentes a 124 kilos, además de seis pacas de cigarrillos de contrabando.
La ofensiva antidrogas se completó con otros dos procedimientos efectuados en el sector de Ollagüe, donde se recuperaron 38 kilos de marihuana y fueron detenidos dos ciudadanos bolivianos. Con ello, el total de incautaciones del fin de semana superó las 2,7 toneladas de droga, con un avalúo superior a los 32 mil millones de pesos, según los antecedentes entregados por las autoridades.
El Fiscal Regional de Antofagasta, Juan Castro Bekios, destacó que estos resultados reflejan una respuesta coordinada y cohesionada de diversas instituciones del Estado frente a la amenaza de las organizaciones criminales que operan en la frontera. A su juicio, el trabajo que comenzó con Carabineros y que posteriormente incorporó a otras instituciones, ha permitido consolidar a la Región de Antofagasta como líder nacional en decomisos de droga.
De acuerdo con las cifras expuestas por el Ministerio Público, en lo que va del año la región registra 32,8 toneladas de droga incautada, lo que representa un aumento de 196% respecto de igual fecha del año anterior. Además, desde octubre de 2023, el acumulado regional alcanza las 98,4 toneladas decomisadas, una cifra que da cuenta del volumen de la operación criminal que intenta utilizar la frontera norte como corredor de ingreso de sustancias ilícitas.
“Este resultado no es casualidad, sino el resultado de una doctrina, un estándar de trabajo interinstitucional frente a este tipo delitos que hemos instalado en la Región de Antofagasta y que busca asfixiar y estrangular la logística de las organizaciones criminales. Hoy podemos afirmar que a las organizaciones criminales ya no les sale barato tratar de internar sus mercancías ilícitas por la región”, manifestó el fiscal Castro Bekios.
El persecutor regional enfatizó que la estrategia no se agota en los decomisos, sino que apunta también a llevar las investigaciones hasta la etapa judicial, con condenas efectivas para quienes participan en el tráfico de drogas. En esa línea, precisó que desde octubre de 2023 se han registrado en la región 1.042 condenas por este delito, las que equivalen a 5.200 años de penas, con un promedio de 5,1 años por cada imputado.
“No nos quedamos solo con las incautaciones de drogas, sino que cada caso lo llevamos a juicio. Y las organizaciones criminales deben saber que los imputados van a quedar privados de libertad, por la acción conjunta del Ministerio Público y las policías”, señaló Castro Bekios, reforzando el mensaje de persecución penal contra las estructuras dedicadas al narcotráfico.
Uno de los aspectos que más llamó la atención de las autoridades fue el alto volumen de ketamina incautado durante los procedimientos. El fiscal regional advirtió que los últimos informes de Naciones Unidas han anticipado una mutación de los mercados del tráfico de drogas hacia la incorporación de sustancias sintéticas, lo que obliga a mantener una vigilancia permanente sobre nuevas formas de operación criminal.
“Las drogas de síntesis, por su facilidad de transporte y su alto valor, son hoy un producto ilícito de alto interés para las organizaciones criminales que operan en la región y las incautaciones, sobre todo de ketamina, están dando cuenta de aquello, lo que nos tiene que mantener muy alertas”, sostuvo el jefe regional del Ministerio Público.
Por su parte, el jefe de la Zona Antofagasta de Carabineros, general Cristian Montre Soto, subrayó que los resultados obtenidos durante el fin de semana responden a un modelo de trabajo interagencial, donde distintas instituciones cumplen roles complementarios para impedir que el crimen organizado consolide rutas de ingreso, acopio y distribución de droga en la zona norte del país.
“Estos son resultados interagenciales y la comunidad debe saber que Carabineros no trabaja solo, trabaja con el Ministerio Público, con el Ejército en frontera, con la Armada en la costa, con Aduanas y con la PDI. Esa es la forma de estrangular la logística del crimen organizado”, precisó el general Montre Soto.
La autoridad policial recalcó que la coordinación entre organismos resulta clave para enfrentar delitos complejos que operan con estructuras transnacionales, capacidad logística y adaptación permanente. En ese contexto, la frontera, las rutas interiores, los sectores rurales y los puntos de acopio se han transformado en espacios prioritarios para la acción preventiva, investigativa y operativa del Estado.
Como resultado de los procedimientos desarrollados durante el fin de semana, cuatro ciudadanos chilenos y dos bolivianos fueron formalizados por los delitos asociados al tráfico de drogas y quedaron sujetos a la medida cautelar de prisión preventiva, por ser considerados un peligro para la seguridad de la sociedad.
El nuevo decomiso confirma la presión que las instituciones mantienen sobre las rutas del narcotráfico en la Región de Antofagasta. Más allá del volumen incautado, el golpe apunta al corazón de la cadena criminal: impedir el ingreso, cortar la custodia, afectar el transporte, reducir la capacidad de acopio y llevar a los responsables ante la justicia.
En una zona marcada por la extensión territorial, la complejidad fronteriza y el avance de nuevas formas de criminalidad organizada, la ofensiva interinstitucional aparece como una señal concreta de respuesta del Estado. El desafío, sin embargo, sigue abierto: sostener la coordinación, anticiparse a la mutación de los mercados ilícitos y evitar que la frontera norte sea utilizada como puerta de entrada para organizaciones que buscan instalar su poder económico y delictual en el país.