- Unidad por Chile se queda con tres escaños, mientras que el Partido de la Gente y el Partido Republicano completan la representación parlamentaria de la región, en una elección marcada por alta participación ciudadana y reconfiguración de fuerzas políticas.
La Región de Antofagasta ya tiene definidos a sus cinco nuevos representantes en la Cámara de Diputadas y Diputados, tras una jornada electoral marcada por una alta participación en los locales de votación de Antofagasta, Calama, Tocopilla, Taltal, Mejillones, Sierra Gorda, María Elena y San Pedro de Atacama. Con más del 90% de las mesas escrutadas al cierre de la edición, la primera mayoría regional recayó en el diputado Sebastián Videla, quien superó los 67 mil votos y alcanzó el 23,79% de las preferencias, consolidándose como la principal fuerza individual en la zona.
Videla compitió en la lista Unidad por Chile, donde además resultaron electos Jaime Araya y Marcela Hernando, configurando un bloque de tres escaños para dicho pacto en la región. Araya obtuvo en torno a 11 mil votos y Hernando se situó en el orden de los 10 mil sufragios, asegurando así su continuidad o retorno al Congreso, y confirmando el peso de esta coalición en el norte grande, particularmente en comunas urbanas como Antofagasta y Calama, donde se concentró buena parte del electorado.
El segundo candidato más votado de la jornada fue Fabián Ossandón, ex candidato a alcalde y a gobernador regional, quien esta vez compitió como militante del Partido de la Gente (PDG). El ex consejero regional sumó más de 29 mil votos, quedando con un 10,40% de las preferencias, lo que le permitió asegurar un escaño e instalar a su tienda como un actor relevante en la disputa parlamentaria del norte. Su votación, destacada especialmente en sectores populares de Antofagasta y en comunas intermedias, refleja el arraigo territorial que ha construido en los últimos años.
El cuadro de representación se completa con la elección de Carlo Arqueros, ingeniero y carta del Partido Republicano en el pacto Cambio por Chile. Arqueros alcanzó alrededor de 11 mil votos, imponiéndose a figuras de alto conocimiento como la diputada en ejercicio Carolina Moscoso y la ex consejera regional Yovana Ahumada. Su triunfo se interpretó en círculos políticos como una señal del fortalecimiento del voto de derecha más dura en la región, particularmente en comunas con fuerte presencia de actividades mineras y debates sobre seguridad y migraciones.
Desde temprano, los locales de votación registraron largas filas y un flujo constante de electores, lo que fue destacado por las autoridades regionales y los organismos encargados del proceso. En colegios emblemáticos de Antofagasta, Calama y Tocopilla se observó un ambiente tranquilo, con familias completas acudiendo a sufragar, adultos mayores asistidos por voluntarios y un despliegue coordinado de Fuerzas Armadas y de Orden para resguardar el normal desarrollo de la jornada.
En términos políticos, la elección deja un mapa con varios mensajes. Por un lado, la lista Unidad por Chile consolida su predominio regional al obtener tres de los cinco escaños, apoyada en el arrastre de la altísima votación de Videla y en el conocimiento previo de figuras como Araya y Hernando, ambos con experiencia parlamentaria y fuerte vinculación con temas sensibles para la zona, como salud, medioambiente, empleo femenino y reconversión laboral minera.
Por otro lado, la irrupción del Partido de la Gente con Fabián Ossandón confirma que sigue habiendo un espacio significativo para propuestas que se declaran cercanas a la ciudadanía y críticas de los partidos tradicionales. Su alto número de sufragios se explica, en buena medida, por su trayectoria en campañas previas y por un discurso centrado en la seguridad, la probidad en el uso de recursos públicos y la defensa de las familias endeudadas, temas que encontraron eco en una región marcada por la desigualdad, el alto costo de la vida y la percepción de inseguridad.
El ingreso de Carlo Arqueros como diputado del Partido Republicano, en tanto, tensiona el eje tradicional de la derecha en la región. Al imponerse a nombres con trayectoria política, su elección muestra que parte del electorado optó por una postura más dura en materia de seguridad pública, migración irregular y orden en el espacio público. Su votación, significativa en sectores con alta presencia de campamentos y conflictos por uso de suelo, refleja el cansancio de una parte de la población ante la delincuencia, el narcotráfico y el comercio informal.
Desde una perspectiva regional, la nueva conformación de la bancada de Antofagasta llega al Congreso en un contexto complejo. La región enfrenta desafíos estructurales en materia de diversificación productiva, aprovechamiento de la renta minera, déficit de vivienda, listas de espera en salud, crisis de salud mental en jóvenes, además de la presión sobre servicios y barrios producto de la migración. A ello se suma la creciente preocupación por temas ambientales, como la escasez hídrica, la contaminación, la gestión de relaves mineros y la protección de salares y ecosistemas únicos del desierto.
Los cinco diputados electos deberán negociar, desde distintas sensibilidades políticas, una agenda que recoja estas prioridades. Se espera que la discusión sobre regalías mineras, fondos de compensación regional, fortalecimiento de la educación técnico-profesional y nuevas herramientas para enfrentar el crimen organizado tenga a representantes de Antofagasta como protagonistas de las comisiones claves en la Cámara.
A nivel ciudadano, el resultado fue leído con matices. Mientras algunos valoraron la reelección o retorno de rostros conocidos por “saber cómo funciona el Congreso” y “poder traer más recursos a la región”, otros apostaron por figuras que representan un recambio o un discurso más confrontacional frente al centralismo. La combinación de continuidad y renovación que deja esta elección perfila a una bancada diversa, con miradas distintas sobre el rumbo económico y social de la región.
En cuanto al proceso electoral en sí, el Servicio Electoral y las autoridades regionales destacaron el orden y la transparencia de la jornada, sin incidentes graves y con un rápido avance en el escrutinio de las mesas. Solo se registraron demoras puntuales en algunos locales rurales y en sectores con alta afluencia en las primeras horas de la mañana, lo que no impidió que la mayoría de las personas pudiera votar sin mayores problemas.
Con el conteo prácticamente cerrado, restan ahora las etapas formales: la ratificación de los resultados, la posibilidad de eventuales reclamaciones y, finalmente, la proclamación de los diputados electos por parte del Tribunal Calificador de Elecciones. A partir de entonces, la Región de Antofagasta estrenará una nueva correlación de fuerzas en la Cámara, con cinco parlamentarios que llegarán a Valparaíso con el mandato explícito de impulsar leyes y fiscalizar políticas públicas que den respuesta concreta a las demandas de uno de los territorios más estratégicos e influyentes del país.
La ciudadanía, que acudió en gran número a las urnas, seguirá atenta. Tras una jornada donde la participación y el interés político quedaron de manifiesto, el desafío para los nuevos diputados será estar a la altura de esa confianza, haciendo de la voz del norte una presencia permanente y firme en las decisiones que marcarán el futuro de Chile.