Municipio de Calama decomisa alimentos y productos ilegales en feria de la población O’Higgins

  • Operativo conjunto entre Seguridad Pública y Carabineros permitió retirar huevos de origen desconocido, más de cinco toneladas de frutas y verduras sin patente, y cientos de productos extranjeros sin resolución sanitaria.

En el marco de un operativo de fiscalización desarrollado por la Ilustre Municipalidad de Calama, a través de su Dirección de Seguridad Pública y en coordinación con Carabineros de Chile en el contexto de Patrullaje Mixto, se concretó el decomiso de una importante cantidad de alimentos y productos que eran comercializados sin autorización sanitaria en la feria rotativa de la población O’Higgins.

El procedimiento permitió sacar de circulación 750 unidades de huevos de origen desconocido, los que no cumplían con la normativa vigente para su venta. A ello se sumó la incautación de 5 toneladas con 390 kilos de frutas y verduras que eran ofrecidas en puestos sin patente municipal, además de 517 productos de contrabando, entre medicamentos y productos naturales de origen extranjero, todos sin la debida resolución sanitaria.

Desde el municipio explicaron que este tipo de controles responde a las denuncias formuladas por vecinos del sector, quienes han manifestado su preocupación por la presencia de comercio clandestino y la venta de productos sin garantías mínimas para el consumo humano. En esa línea, el director de Seguridad Pública, Andrés Ríos Quiroz, sostuvo que estas intervenciones buscan proteger directamente a la comunidad frente a riesgos que muchas veces no son visibles a simple vista, pero que pueden derivar en serios problemas sanitarios.

La autoridad detalló que durante la fiscalización “se logró detectar comercio clandestino que operaba sin permisos sanitarios ni municipales, logrando incautar casi 5 toneladas de frutas y verduras, 517 productos de origen extranjero —principalmente remedios naturales— y 750 huevos de origen desconocido”. Sus palabras reflejan la magnitud de un operativo que dejó en evidencia la persistencia de actividades comerciales al margen de la ley en espacios concurridos por vecinos y familias de Calama.

Uno de los aspectos más delicados del decomiso dice relación con la procedencia de los productos incautados. En el caso de los huevos, al no existir trazabilidad ni respaldo sanitario, se desconoce si fueron almacenados bajo condiciones adecuadas o si su cadena de conservación fue respetada. Algo similar ocurre con frutas, verduras y productos medicinales o naturales ingresados desde el extranjero sin certificaciones, lo que representa un riesgo directo para la salud pública.

Tras la incautación, los productos fueron desnaturalizados y posteriormente trasladados al relleno sanitario, con el objetivo de impedir que volvieran a ser comercializados. La medida apunta no solo a sancionar la informalidad, sino también a cerrar cualquier posibilidad de que estos alimentos y artículos regresen al circuito de venta en otros sectores de la comuna.

Ríos Quiroz además formuló un llamado directo a la ciudadanía para evitar adquirir este tipo de mercadería. “Esta advertencia es más que nada para evitar cualquier riesgo sanitario en la comunidad”, señaló, reforzando la necesidad de que las personas compren únicamente en lugares establecidos y con las autorizaciones correspondientes. El mensaje busca generar conciencia entre los consumidores, pues la demanda también juega un rol clave en la permanencia del comercio ilegal.

El despliegue realizado en la feria rotativa de la población O’Higgins se enmarca en una estrategia de fiscalización más amplia impulsada por la Municipalidad de Calama para enfrentar la instalación de comercio irregular en distintos puntos de la ciudad. La presencia de vendedores sin patente, sin permisos municipales ni control sanitario, no solo afecta la seguridad de los consumidores, sino que también perjudica a los comerciantes formales que cumplen con la normativa vigente.

En ese contexto, desde el municipio reafirmaron su compromiso de continuar realizando controles preventivos y operativos conjuntos con las policías, a fin de resguardar la salud y la seguridad de los vecinos y vecinas. La acción busca, además, recuperar espacios públicos y ordenar el funcionamiento de las ferias rotativas, evitando que se transformen en focos de informalidad, competencia desleal y potencial riesgo sanitario.

El operativo en Calama deja nuevamente en evidencia que el comercio ilegal sigue siendo una preocupación latente en distintos sectores urbanos, especialmente cuando se trata de alimentos o productos vinculados a la salud. Por ello, las autoridades insisten en que la fiscalización constante y la denuncia oportuna de la comunidad son herramientas fundamentales para frenar estas prácticas y proteger a la población.

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