Prohíben funcionamiento de quiosco en Calama por graves deficiencias sanitarias

  • Fiscalización detectó fecas de roedor, alimentos a temperatura ambiente y productos vencidos en local de avenida Granaderos.

La Seremi de Salud de Antofagasta prohibió el funcionamiento del quiosco “La Estación”, ubicado en la intersección de avenida Granaderos con Hernán Cortés, en Calama, luego de constatar una serie de graves falencias sanitarias que, según la autoridad, representan un riesgo directo para la salud de la población.

La medida fue confirmada por el recientemente asumido seremi de Salud, Rodrigo Medina, quien además informó el inicio de un sumario sanitario contra el recinto, con el objetivo de establecer responsabilidades y aplicar las sanciones correspondientes conforme a la normativa vigente.

De acuerdo con lo detallado por la autoridad en un comunicado de prensa, la fiscalización fue realizada por personal de la Oficina Provincial de Calama de la Seremi de Salud, a raíz de una denuncia ingresada a través de la plataforma OIRS del Ministerio de Salud. El reclamo advertía acumulación de basura y presencia de moscas en el local, situación que motivó la inspección sanitaria.

Durante la revisión, los funcionarios comprobaron un escenario aún más grave que el denunciado inicialmente. Entre los hallazgos más preocupantes figuró la presencia abundante de fecas de roedor sobre muebles y utensilios de cocina, incluso en sartenes utilizados para la preparación de alimentos. A ello se sumó la detección de moscas vivas en el área de manipulación, lo que da cuenta de un entorno completamente incompatible con las mínimas condiciones exigidas para el expendio de productos alimenticios.

La fiscalización también permitió constatar la existencia de alimentos perecibles expuestos a temperatura ambiente, entre ellos empanadas y bistec, sin resguardo sanitario adecuado. Junto con ello, se detectaron productos vencidos desde enero del presente año, lo que refuerza la gravedad de las irregularidades observadas por la autoridad sanitaria.

Otro de los antecedentes levantados durante la inspección apunta a la falta de trazabilidad de las materias primas utilizadas en el local. Según informó la Seremi, el quiosco no contaba con facturas ni boletas que permitieran acreditar el origen de los insumos, incumpliendo una exigencia básica para garantizar seguridad en la cadena de elaboración y venta de alimentos.

A ello se añadió una nueva infracción: el recinto mantenía habilitadas mesas y sillas para la atención de público, pese a no disponer de servicios higiénicos para los clientes, condición que también vulnera la normativa sanitaria aplicable a este tipo de establecimientos.

Frente a este cuadro, la autoridad resolvió decretar la prohibición de funcionamiento del local hasta que sean subsanadas todas las deficiencias detectadas. Es decir, el quiosco no podrá retomar sus actividades mientras no demuestre, mediante una nueva evaluación, que cumple efectivamente con las exigencias sanitarias requeridas para operar.

Desde la Seremi de Salud recalcaron que este tipo de medidas busca proteger a la ciudadanía y evitar eventuales riesgos de enfermedades o intoxicaciones derivadas del consumo de alimentos elaborados o manipulados en condiciones insalubres.

En paralelo, el sumario sanitario iniciado podría derivar en sanciones económicas de consideración. De acuerdo con lo establecido en el Código Sanitario, las multas pueden fluctuar entre un décimo y mil UTM, dependiendo de la gravedad de las infracciones y de los antecedentes que se reúnan durante la investigación administrativa.

El caso vuelve a poner sobre la mesa la importancia de las denuncias ciudadanas y del rol fiscalizador de la autoridad sanitaria, especialmente en recintos de expendio de alimentos, donde el incumplimiento de normas básicas puede transformarse rápidamente en una amenaza para la salud pública. En este escenario, la intervención en “La Estación” busca dar una señal clara: no puede haber tolerancia frente a condiciones de insalubridad que comprometan la seguridad de los consumidores.