Actualizar programas con IA y asegurar acceso equitativo: llamado desde la 47ª RCT de OIT/Cinterfor

  • En el panel “Otras Miradas II”, especialistas instaron a renovar de forma continua la formación para el trabajo, incorporar competencias en inteligencia artificial y fortalecer la certificación de saberes con criterios de equidad, en un encuentro que reúne a más de 180 representantes de 25 países.

El segundo día de la 47ª Reunión de la Comisión Técnica (RCT) de OIT/Cinterfor tuvo como eje el panel “Otras Miradas II”, donde se abordaron los cambios que redefinen la empleabilidad en el siglo XXI y el rol estratégico de los sistemas de formación profesional en Iberoamérica. La actividad —que congrega a más de 180 personas provenientes de 25 países— puso sobre la mesa dos urgencias: actualizar permanentemente los programas educativos, incorporando competencias en inteligencia artificial (IA), y garantizar el acceso con equidad a la formación para el trabajo y a la certificación de competencias laborales.

El académico chileno de la Universidad Adolfo Ibáñez y líder del grupo de expertos sobre el Futuro del Trabajo en el Senado de Chile, Pablo Egaña, subrayó el valor de estos espacios para compartir aprendizajes a escala regional. “Instancias como la 47 RCT dan una diversidad y una riqueza de las distintas experiencias y realidades de la región que es bien única, creo yo, que también van contando de distintas iniciativas particulares o que hay que aprender”, señaló.

Egaña puso énfasis en la certificación de competencias y su aporte concreto a la empleabilidad. “Estas modalidades tienen un valor en sí, que es disminuir la simetría de información del mercado laboral y mostrar que los trabajadores tienen ciertas competencias que no son observables por el empleador. Entonces, en ese sentido, en cualquier escenario, eso es positivo. En este nuevo contexto de estas transiciones —como la transición tecnológica, la de cambio climático, de sostenibilidad y la demográfica o social— la certificación puede cumplir otro rol que yo lo veo de la mano de la capacitación o educación continua”, afirmó.

Desde España, la politóloga Sonia González, representante de Sociedades Inclusivas y doctora por la Universidad Complutense de Madrid y el Instituto Universitario de Investigación Ortega y Gasset, remarcó el carácter multiactor que requiere la actualización de los sistemas formativos. “Estos espacios, que al final son espacios de concertación, con ese enfoque multiactor, donde participa el sector público, donde está el sector privado, están los sindicatos, están incluso centros de educación, son claves porque nos permiten intercambiar experiencias, nos permite profundizar en el conocimiento, nos permite complementar esas distintas miradas que tienen cada uno de los actores e ir avanzando hacia problemas que, como he dicho en el panel, cada vez son más complejos y necesitamos esa mirada intersectorial para abordar esto”, explicó.

González también destacó la certificación como mecanismo de reconocimiento y cohesión social. “La certificación al final es darle valor a algo. Aquí se ha hablado de los saberes, que es la experiencia que uno adquiere a lo largo de toda la vida pero que está invisibilizada. La certificación da valor a algo que una persona tiene invisibilizada y que yo creo que tiene también un reconocimiento a nivel social. Para esa persona es importante porque primero crea sentido de pertenencia, luego le da un canal para poder acceder a un trabajo digno que seguramente va a cohesionar y va a ser estructurante para su vida. Y creo que si tenemos como objetivo construir cohesión social, la cohesión social no solamente es reducir brechas materiales, también es crear ese sentido de pertenencia, que todo el mundo se sienta que es parte de una comunidad, de una sociedad, de un sistema y eso es crear equidad”, sostuvo.

A lo largo del panel, las y los especialistas coincidieron en que la IA debe integrarse de manera transversal en los currículos —desde habilidades básicas de alfabetización digital y pensamiento computacional hasta el uso ético y responsable de sistemas de IA— junto con itinerarios flexibles de aprendizaje a lo largo de la vida. La formación dual, las alianzas entre centros educativos y empresas, y los marcos nacionales de cualificaciones surgieron como instrumentos clave para conectar la oferta formativa con las demandas productivas y de servicios, especialmente en pymes y sectores en transición.

El debate también puso foco en la equidad: ampliar el acceso a la formación y a la certificación de competencias para mujeres, jóvenes, personas migrantes, trabajadores informales y habitantes de territorios rezagados, eliminando barreras de ingreso, fortaleciendo becas y dispositivos de apoyo, y promoviendo modalidades híbridas y a distancia que permitan compatibilizar estudio, trabajo y cuidados.

En ese marco, se insistió en el diálogo social como condición para sostener reformas con impacto: la participación activa del Estado, empleadores y trabajadores en el diseño, financiamiento y evaluación de los programas formativos, de manera que las transiciones tecnológicas, verdes y demográficas se traduzcan en empleos de calidad, trayectorias laborales más estables y aprendizajes reconocidos formalmente.

Con estas definiciones, la 47ª RCT de OIT/Cinterfor avanzó en una agenda que aspira a acelerar la actualización curricular con enfoque de competencias, posicionar la certificación de saberes como política pública y asegurar que la innovación, incluida la IA, se convierta en una palanca de oportunidades y no en un nuevo factor de exclusión. Los próximos intercambios contemplan profundizar en experiencias concretas de países de la región y en mecanismos de evaluación de impacto para orientar decisiones de política basadas en evidencia.

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