Cuando  lesionar estructuras del  cuerpo sirve para recuperar la salud

Puede parecer paradójico, pero en medicina hay veces que para ayudar a un paciente el único camino es producirle una lesión controlada.  Es el caso de la “drezotomía microquirúrgica”, una delicada intervención en la médula espinal que lesiona los terminales nerviosos y neuronas encargados de procesar y enviar información que  el cerebro luego interpreta como dolor.

Es una operación muy poco practicada en Chile y lo mismo aplica si ampliamos el espectro a Latinoamérica. En nuestro país, el único profesional médico que practica la “drezotomía” es el neurocirujano Alejandro Cubillos, profesional médico del Instituto Nacional de Rehabilitación, Pedro Aguirre Cerda.

Cubillos fue invitado por la Unidad de Neurocirugía del  Hospital Regional de Antofagasta para intervenir a una paciente proveniente de Calama y, junto a ello, enseñar este procedimiento a sus colegas neurocirujanos del recinto médico referente de la macrozona norte del país. El objetivo es doble, aliviar el padecimiento de una persona y que profesionales médicos locales aprendan una nueva técnica.

El neurocirujano detalló que esta intervención tiene lugar en la región drez (de allí proviene el nombre de la operación), zona de entrada de las raíces dorsales. “Los nervios periféricos convergen a través de las raíces en esa zona, entra a la médula espinal y por lo tanto toda la información sensorial del dolor entra a la médula espinal por esa zona”, explica. “Esta información es procesada por neuronas propias de la médula espinal, para luego viajar hasta el cerebro en donde son percibidas como dolor”.

Al entender este proceso, es posible intervenir con microcirugías en la zona drez, lesionar selectiva y específicamente las fibras del dolor dentro del surco en la médula espinal e incluso llegar con la lesión a  destruir las neuronas internas de la médula que están procesando la señal dolorosa.

Esta intervención, enfatiza el profesional, es siempre el último recurso para un neurocirujano y está indicada para personas con dolor en lugares muy específicos del cuerpo, sobre todo con daño en el sistema nervioso y que presenten dolores invalidantes que no han logrado ser manejados por otros especialistas u otras terapias habituales.

RESULTADO INTERVENCIÓN EN EL HRA

La paciente intervenida en el Hospital Regional de Antofagasta explicó el neurocirujano, “presentaba un dolor en el tórax, en el tronco, en la mitad del cuerpo, como si fuera una faja”. “El dolor crónico era causado por una inflamación que la mujer tuvo en la médula espinal, una mielitis, que ella padeció  hace 2 o 3 años luego de infectarse con el virus del Covid”, detalló.

Este malestar permanente es conocido como “dolor neuropático” y se ocasiona porque las neuronas donde se produjo la inflamación quedaron hiperactivas.  La afectada estuvo sin poder caminar y luego de pasada la infección y superar su incapacidad motora quedó con un dolor permanente, intratable e incapacitante para ella y su entorno familiar

La intervención duró casi 6 horas y la mejoría de la paciente fue inmediata. El dolor crónico invalidante desapareció. El equipo médico espera que, luego de un periodo de rehabilitación kinésica, la vida de esta mujer calameña vuelva a la normalidad.

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