Coquimbo Unido hace historia y se corona campeón del fútbol chileno por primera vez en 67 años

  • El equipo aurinegro venció 2-0 a Unión La Calera ante más de 18 mil espectadores y logró el título más importante de su historia, con un rendimiento superior al 80 %. La consagración también marca el regreso de un entrenador chileno, Esteban González, al trono del fútbol nacional después de casi una década.

El domingo 2 de noviembre de 2025 quedará grabado para siempre en la memoria de los coquimbanos. Tras 67 años de espera, Coquimbo Unido alcanzó la gloria máxima del fútbol chileno, levantando por primera vez el trofeo del Huemul de Plata y escribiendo una página dorada en su historia. El triunfo por 2-0 sobre Unión La Calera fue el corolario perfecto de una campaña que rozó la perfección, con un rendimiento superior al 80 % y un fútbol sólido, ambicioso y emocional.

El estadio Francisco Sánchez Rumoroso fue el epicentro de una fiesta inolvidable. Dieciocho mil almas tiñeron de amarillo y negro las gradas para acompañar a su equipo en la jornada más esperada. El ambiente era de nervios, ansiedad y esperanza contenida. Durante los primeros minutos, la tensión se palpaba en cada jugada, hasta que a los 20’, Cecilio Waterman desató el delirio con un gol que encendió el carnaval en la Cuarta Región. El panameño, una de las figuras de la temporada, se anticipó a la defensa rival para conectar de primera un centro de Cornejo.

El partido comenzó a inclinarse aún más a favor del cuadro local cuando, antes del descanso, Christopher Díaz fue expulsado tras revisión del VAR por una agresión a Martín Mundaca. Con un hombre más y el marcador a favor, el equipo de Esteban González jugó con la tranquilidad de quien sabe que la historia está a punto de cumplirse.

En el complemento, Coquimbo controló cada tramo del encuentro, sin sobresaltos ni fisuras. A los 75 minutos, Benjamín Chandía selló el 2-0 con un zurdazo que confirmó lo inevitable: el campeonato se quedaba en casa. En los minutos finales, un tiro libre de Matías Palavecino casi amplía la ventaja, pero la euforia ya era incontenible. El pitazo final desató un festejo que se extendió por toda la ciudad puerto, en una noche que el fútbol coquimbano jamás olvidará.

El logro pirata no solo tiene valor deportivo. Es también una reivindicación para el entrenador chileno. Después de nueve años, un técnico nacional vuelve a coronarse campeón de Primera División. Esteban González, artífice de esta campaña memorable, devolvió protagonismo a los estrategas locales, combinando disciplina táctica con una conexión emocional profunda con el plantel y la hinchada. El último DT chileno en lograrlo había sido Mario Salas en 2016, con Universidad Católica.

Coquimbo Unido se convierte así en el 17º campeón distinto de la Primera División chilena y el primer nuevo monarca en una década, desde la histórica consagración de Cobresal en 2015. Además, en torneos largos, hacía 45 años que un club se estrenaba como campeón, desde la primera corona de Cobreloa en 1980.

La historia aurinegra tuvo capítulos cercanos a la gloria: el subcampeonato de 1991 con José Sulantay y la final del Apertura 2005 bajo la dirección de Raúl Toro. Pero esta vez, el sueño se hizo realidad. El equipo del puerto, que alguna vez fue símbolo de esfuerzo y resiliencia, hoy se transforma en símbolo de orgullo regional y nacional.

“Esto es para la gente, para los que siempre creyeron”, habría dicho González al término del encuentro, con lágrimas de emoción y la copa entre sus manos. En Coquimbo, la fiesta no termina. El fútbol chileno se tiñe de amarillo y negro, celebrando a un nuevo y merecido campeón.

Descubre más desde Diario Angamos Online

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo