Organización internacional denuncia muerte de al menos 19 cristianos iraníes en represión de protestas y pide rendición de cuentas

  • El informe reportó víctimas de comunidades reconocidas y conversos; dos casos ocurridos el 8 de enero en Babol y la isla de Qeshm reabren alertas por persecución religiosa en Irán.

Una organización que promueve la libertad religiosa en Irán denunció que la represión desplegada por la República Islámica contra las protestas masivas de enero habría dejado, al menos, 19 cristianos iraníes muertos. El reporte, difundido el 9 de febrero, sostiene que entre los fallecidos hay integrantes de comunidades reconocidas por el Estado —como armenios y asirios— y también conversos de iglesias no reconocidas.

Según la entidad, dos de las muertes más recientes corresponderían a Nader Mohammadi, de 35 años, y Zahra Arjomandi, de 51, quienes habrían sido abatidos a tiros el 8 de enero en protestas realizadas a gran distancia entre sí. Mohammadi, padre de tres niños, habría muerto en Babol, en el norte del país, mientras que Arjomandi, madre de dos hijos, falleció en la isla de Qeshm, en el Golfo Pérsico, en el sur de Irán, siempre de acuerdo con la información recopilada por la organización.

El caso de Arjomandi añadió otro elemento de controversia. Medios cristianos iraníes citados por la investigación aseguraron que fuerzas de seguridad se habrían negado a entregar el cuerpo durante seis días y que el entierro se realizó bajo estrictas medidas de control, incluyendo restricciones informativas y la imposibilidad de efectuar un servicio conmemorativo abierto.

En declaraciones recogidas por prensa internacional, el director ejecutivo de la organización, Mansour Borji, afirmó que los cristianos iraníes “buscan la libertad y la justicia” y que el ejercicio de la fe —incluidas reuniones en iglesias domésticas— suele ser tratado por las autoridades como un acto de desafío, con detenciones y condenas. En esa línea, el organismo calificó la represión contra manifestantes como un potencial crimen de lesa humanidad y llamó a terminar con la impunidad.

El reporte se conoce mientras distintas fuentes internacionales describen un escenario de alta violencia estatal durante las protestas iniciadas a fines de 2025 y agudizadas en enero, con denuncias de uso de munición real y cifras de fallecidos ampliamente disputadas entre el gobierno y organizaciones de derechos humanos. En ese contexto, un artículo de Christianity Today planteó que comunidades cristianas iraníes están pidiendo mayor presión internacional para frenar la represión, incluyendo llamados a la administración estadounidense.

En paralelo, el Departamento de Estado de Estados Unidos mantiene a Irán designado como “Country of Particular Concern” (CPC) bajo la Ley de Libertad Religiosa Internacional, por “violaciones particularmente graves” de la libertad religiosa, según su informe más reciente sobre el país. Mientras continúan las investigaciones y verificaciones independientes, organizaciones como Article 18 insistieron en que las muertes confirmadas representan “solo la punta del iceberg” de una crisis que, afirman, afecta tanto a la protesta social como a minorías religiosas en Irán.