- La ministra Gloria Ana Chevesich destacó la unanimidad del pleno al suspender a Vivanco, quien deberá presentar un informe en 20 días. El caso involucra la filtración de chats que evidencian presuntos actos de tráfico de influencias.
“La decisión fue clara, precisa y unánime”. Con estas palabras, la ministra de la Corte Suprema, Gloria Ana Chevesich, resumió la resolución del pleno del máximo tribunal que decidió suspender a Ángela Vivanco de sus funciones, tras la revelación de conversaciones con el abogado Luis Hermosilla, las cuales sugieren un posible tráfico de influencias. La medida fue adoptada en una sesión extraordinaria de la Corte, en la que se determinó, además, la apertura de un cuaderno de remoción y la solicitud de un informe que Vivanco deberá presentar en un plazo de 20 días.
Hechos graves que afectan la probidad del Poder Judicial
Al término de la sesión, Chevesich fue consultada por la prensa sobre el proceso que enfrenta Vivanco, limitándose a destacar la claridad y unanimidad del fallo. “La decisión fue unánime (…) la decisión fue clara, precisa y unánime”, reiteró la magistrada, dejando en evidencia la gravedad de los hechos y el consenso en el tribunal para abordar la situación.
El presidente de la Corte Suprema, Ricardo Blanco Herrera, al informar sobre la suspensión, fue categórico al afirmar que las acusaciones son “serias y graves, pues afectan los principios de independencia, imparcialidad, probidad, integridad y transparencia que rigen al Poder Judicial”. Blanco agregó que estos principios son fundamentales para mantener la confianza de la ciudadanía en las instituciones judiciales y que cualquier acto que los vulnere debe ser investigado con rigurosidad.
La suspensión de Vivanco y los pasos a seguir
La suspensión de Vivanco ocurre en el contexto de una investigación en curso, tras la difusión de mensajes que la vinculan con el abogado Luis Hermosilla en lo que aparenta ser un intento de influir en decisiones judiciales. Ante la magnitud del caso, la Corte Suprema resolvió abrir un cuaderno de remoción, una medida excepcional que busca evaluar la posible destitución de la ministra si se comprueba que sus acciones violaron los principios éticos del Poder Judicial.
Ángela Vivanco deberá presentar un informe en un plazo de 20 días para responder a las acusaciones. Dependiendo del contenido de dicho informe y de las investigaciones en curso, la Corte Suprema podría tomar nuevas medidas, que podrían incluir su remoción definitiva del cargo.
Reacciones ante la decisión del máximo tribunal
La decisión de la Corte Suprema ha generado diversas reacciones en el ámbito judicial y político. Si bien algunos destacan la firmeza del tribunal en enfrentar estos hechos, otros han manifestado preocupación por la posible afectación a la imagen del Poder Judicial en un momento en que la transparencia de las instituciones es clave para la estabilidad del país.
Diversos analistas han señalado que la suspensión de Vivanco marca un precedente importante en el manejo de denuncias internas dentro del Poder Judicial, enviando un mensaje claro sobre la intolerancia a cualquier conducta que ponga en duda la integridad del sistema. “Esto no solo es un asunto interno de la Corte, sino que afecta la percepción pública de la justicia en Chile”, afirmó un reconocido jurista consultado al respecto.
Un caso que seguirá en el foco de atención pública
Mientras continúan las investigaciones, el caso de Ángela Vivanco seguirá siendo uno de los temas más discutidos en la agenda judicial y mediática. La ministra, quien hasta ahora ocupaba un cargo de relevancia dentro del máximo tribunal, se enfrenta a una de las crisis más graves de su carrera, cuyo desenlace dependerá de los próximos pasos procesales.
Por su parte, el presidente de la Corte Suprema, Ricardo Blanco, destacó que este caso demuestra el compromiso de la institución con los valores de probidad y transparencia, subrayando que se tomarán todas las medidas necesarias para preservar la integridad del Poder Judicial, sin importar la jerarquía de los involucrados.
Este episodio, aún en desarrollo, ha puesto en jaque la confianza en una de las instituciones más respetadas del país, y su desenlace marcará un hito en la historia reciente del Poder Judicial chileno.