- Según datos del INE analizados por el OCEC-UDP, la población venezolana ocupada o en búsqueda de empleo pasó de 398.688 a 392.876 personas en el trimestre enero-marzo de 2026, en un escenario nacional marcado por una desocupación de 8,9%.
La fuerza laboral venezolana en Chile registró una caída anual de 5,4% durante el trimestre enero-marzo de 2026, según datos del Instituto Nacional de Estadísticas, INE, analizados por el Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales, OCEC-UDP. El retroceso confirma un cambio relevante en la composición del mercado laboral chileno, luego de varios años en que la migración venezolana tuvo una fuerte presencia en distintas áreas productivas y de servicios.
De acuerdo con las cifras, la cantidad de venezolanos de 15 años o más que se encontraban ocupados o buscando trabajo pasó de 398.688 personas en enero-marzo de 2025 a 392.876 en igual período de 2026, lo que representa una disminución de 5.812 personas. Se trata de una de las bajas más pronunciadas desde que comenzó a medirse esta población dentro del mercado laboral nacional.
El informe muestra que la tendencia de crecimiento observada entre 2018 y 2022 comenzó a agotarse progresivamente, hasta entrar en terreno negativo desde 2025. Con el resultado del primer trimestre de este año, la fuerza laboral venezolana acumula cinco trimestres consecutivos de descensos anuales, reflejando un ajuste que podría estar asociado tanto a la menor llegada de nuevos trabajadores como a eventuales procesos de retorno o reubicación hacia otros países.
Uno de los elementos más significativos del análisis es que la baja se concentra principalmente entre quienes llevan menos tiempo residiendo en Chile. Entre los venezolanos con menos de cinco años de permanencia en el país, la fuerza laboral cayó desde 166.721 a 143.363 personas, equivalente a una disminución de 14%. En contraste, entre quienes viven hace cinco años o más en Chile, la reducción fue bastante menor, lo que sugiere una mayor estabilidad laboral y social entre los grupos más asentados.
Por edades, la contracción más fuerte se registró en el tramo de 25 a 34 años, donde la participación laboral venezolana cayó 19,6%, al pasar de 222.009 a 178.572 personas. También se observó una baja en el grupo de 15 a 24 años, con una disminución de 16,6%. En cambio, aumentó la presencia laboral entre venezolanos de 35 a 49 años, con un alza de 6,2%, y entre personas de 50 años o más, con un incremento de 10,8%.
Estos datos dan cuenta de un cambio en el perfil de la migración venezolana activa en el mercado laboral chileno. Mientras los grupos más jóvenes y de llegada más reciente muestran una salida o menor incorporación, los segmentos de mayor edad y con más años de residencia tienden a mantenerse con mayor estabilidad, probablemente debido a redes familiares, inserción laboral previa y procesos de arraigo en el país.
El análisis del OCEC-UDP plantea que la disminución estaría impulsada principalmente por una menor cantidad de ocupados, más que por un aumento explosivo de personas buscando empleo. En ese sentido, el fenómeno podría reflejar transformaciones migratorias recientes, como retornos graduales, traslados hacia otros destinos o una menor capacidad del mercado chileno para atraer nuevos trabajadores extranjeros en un contexto económico más estrecho.
El escenario se produce, además, en medio de un mercado laboral nacional todavía presionado. El INE informó que la tasa de desocupación en Chile llegó a 8,9% en el trimestre enero-marzo de 2026, con un aumento de 0,2 puntos porcentuales en doce meses, según la Encuesta Nacional de Empleo.
La caída de la fuerza laboral venezolana abre una nueva arista en el debate sobre empleo, migración e integración económica. Más allá de las cifras, el fenómeno obliga a mirar con atención cómo se están moviendo los flujos migratorios, qué sectores podrían resentir la menor disponibilidad de trabajadores y cuáles son las condiciones reales de inserción laboral para quienes decidieron establecerse en Chile.