- Chilevisión, Canal 13, TVN, Mega, TV+ y La Red acusan a Google de afectar la competencia en publicidad digital y búsquedas, además de utilizar contenidos periodísticos sin una compensación adecuada.
Los principales canales de televisión abierta del país abrieron un nuevo capítulo en la disputa entre los medios tradicionales y las grandes plataformas tecnológicas, luego de presentar acciones ante el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia en contra de Google, empresa perteneciente a Alphabet, a la que acusan de presunto abuso de posición dominante en los mercados de búsquedas en internet y publicidad digital. Según lo informado por distintos medios nacionales, entre ellos La Tercera, Emol, Cooperativa y Chilevisión, la acción involucra a Canal 13, TVN, Mega, Chilevisión, TV+ y La Red, esta última en calidad de tercero coadyuvante.
La ofensiva judicial apunta a un debate de fondo: cómo se financia el periodismo y la producción audiovisual en un ecosistema donde las audiencias migran crecientemente hacia plataformas digitales, motores de búsqueda y sistemas de inteligencia artificial. Los canales sostienen que Google y YouTube se benefician de contenidos producidos por medios de comunicación, los que luego aparecen en resultados de búsqueda, extractos informativos o resúmenes generados por inteligencia artificial, sin que exista una compensación económica suficiente para quienes financian esa producción.
El reclamo también se concentra en el mercado de la publicidad digital. De acuerdo con los antecedentes expuestos por los canales, Google tendría una posición dominante al participar simultáneamente como vendedor, intermediario y comprador dentro del sistema publicitario digital, lo que, según la acusación, le permitiría capturar una parte relevante de los ingresos que antes sostenían a la televisión abierta y a otros medios de comunicación.
La denuncia se produce en un contexto complejo para la industria televisiva chilena. Durante las últimas décadas, la inversión publicitaria ha cambiado de manera significativa: la televisión, que llegó a representar cerca de la mitad de la torta publicitaria, hoy se ubica por debajo de ese nivel histórico, mientras las plataformas digitales concentran una porción creciente de los recursos. Para los canales, esta transformación no solo afecta los balances financieros de las empresas, sino también la capacidad de sostener áreas de prensa, programación local, cobertura regional y contenidos de interés público.
Desde Anatel, la preocupación va más allá de una disputa comercial. La entidad ha planteado que el caso tiene implicancias para la democracia, el pluralismo informativo y el acceso ciudadano a información confiable. En esa línea, los canales advierten que si el valor económico del contenido periodístico es capturado por intermediarios tecnológicos, sin una retribución proporcional, se debilita el modelo que permite financiar noticias, reportajes, cobertura territorial y programación de servicio público.
Uno de los puntos más sensibles del debate es el impacto que podrían tener los nuevos resúmenes generados por inteligencia artificial en los buscadores. Para los medios, el riesgo es que los usuarios accedan a la información directamente desde plataformas tecnológicas, sin ingresar a los sitios originales donde el contenido fue producido, editado y verificado. Aquello, sostienen, reduce tráfico, ingresos publicitarios y capacidad de inversión editorial.
El director ejecutivo de Canal 13, Cristián Núñez, advirtió que lo que está en juego es el modelo mediante el cual los medios se relacionan con sus audiencias, el que podría terminar siendo intermediado por Google o por sistemas de inteligencia artificial. La declaración refleja una inquietud extendida en la industria: que los medios pierdan control sobre la distribución de sus contenidos y que la relación directa con el público quede subordinada a algoritmos, buscadores y plataformas globales.
Google, por su parte, señaló que aún no ha sido notificada oficialmente de la presentación y que no emitirá comentarios hasta conocer la totalidad de los antecedentes. Con ello, la empresa optó por una respuesta cautelosa mientras el caso comienza a instalarse en el debate público y regulatorio.
Ahora será el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia el encargado de revisar los antecedentes, determinar si existen conductas anticompetitivas y resolver si corresponde aplicar sanciones o establecer medidas para corregir eventuales distorsiones en el mercado. La controversia podría transformarse en uno de los casos más relevantes de los últimos años en la relación entre medios de comunicación, plataformas digitales y regulación económica en Chile.
Más allá del resultado judicial, la discusión ya dejó instalada una pregunta mayor: cómo asegurar que la innovación tecnológica, la inteligencia artificial y la publicidad digital convivan con un ecosistema informativo sostenible. Para la televisión abierta chilena, el punto central no es solo competir por audiencias, sino evitar que el contenido periodístico, especialmente aquel que cumple una función pública, pierda su base financiera frente al avance de plataformas que concentran datos, distribución y publicidad a escala global.