- El Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumuló un alza de 2,0% en lo que va del año y 4,9% en doce meses. Las divisiones de alimentos y educación lideraron las alzas, mientras que transporte destacó por su caída mensual.
El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) informó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró en marzo de 2025 una variación mensual de 0,5%, acumulando un 2,0% en lo que va del año y un 4,9% en los últimos doce meses.
Según el reporte, nueve de las trece divisiones que componen la canasta del IPC presentaron incidencias positivas durante el mes, mientras que las cuatro restantes aportaron de forma negativa a la variación mensual del índice.
Entre las divisiones con mayores aumentos de precios, alimentos y bebidas no alcohólicas registraron una variación de 1,2%, con una incidencia de 0,268 puntos porcentuales (pp.) en el indicador mensual. Le siguió educación, que presentó un incremento de 4,9%, sumando 0,206pp a la cifra global.
Las otras divisiones que subieron de precio, aunque en menor medida, contribuyeron en conjunto con 0,203pp, reafirmando la presión que continúan ejerciendo diversos bienes y servicios sobre el costo de vida.
En contraste, la división de transporte evidenció una baja de -0,8%, restando -0,105pp a la variación del IPC de marzo. Esta caída se asocia principalmente a una disminución en los precios de algunos combustibles y servicios de transporte terrestre, elementos sensibles en la economía familiar.
El alza en educación se explica, como cada año, por el inicio del periodo escolar y académico, donde se actualizan precios de colegiaturas, matrículas y otros servicios asociados al sistema educacional. En tanto, la subida en alimentos responde a variaciones estacionales y al encarecimiento de productos básicos de la dieta de los hogares.
El resultado de marzo marca una continuidad en la tendencia inflacionaria moderada que ha mostrado el país en los últimos meses, aunque con sectores específicos que reflejan presiones importantes para el presupuesto familiar.
Las autoridades económicas evalúan con atención estos movimientos, en especial ante el escenario internacional marcado por tensiones comerciales y posibles fluctuaciones en el tipo de cambio, que podrían afectar el precio de productos importados.
La próxima entrega del IPC será clave para anticipar posibles ajustes en la política monetaria por parte del Banco Central, en un contexto en que la inflación aún se mantiene por sobre el rango meta de largo plazo.