- La selección chilena perdió 2-1 ante Bolivia en un duelo clave para sus aspiraciones de clasificar al Mundial 2026. Con esta derrota, Bolivia rompió una racha de 31 años sin ganar como visitante en Clasificatorias y sumó su primer triunfo oficial en suelo chileno.
La Roja protagonizó una decepcionante actuación en el Estadio Nacional de Santiago, donde cayó 2-1 ante Bolivia en un partido que asomaba como decisivo para mantener vivas sus esperanzas de clasificar al Mundial de 2026. Los goles bolivianos, anotados por Carmelo Algarañaz a los 13 minutos y Miguel Terceros en los descuentos del primer tiempo (45+1), sentenciaron el encuentro, dejando a Chile en una posición crítica en la tabla de Clasificatorias. El único descuento de la selección chilena llegó a los 39 minutos, por medio de Eduardo Vargas, en una polémica jugada que contó con la lesión del arquero Carlos Lampe.
Este resultado no solo extiende la mala racha de la selección chilena, que acumula siete partidos oficiales sin ganar, sino que también marca un hito histórico para Bolivia, que no ganaba como visitante en Eliminatorias desde hace 31 años. Además, es la primera vez que el cuadro altiplánico logra un triunfo oficial en Chile, lo que agrava la situación para La Roja, que sigue sin encontrar el rumbo bajo la dirección técnica de Ricardo Gareca
La derrota chilena se sintió aún más dolorosa considerando el contexto previo al encuentro. Después de una excursión poco fructífera en Buenos Aires, donde Chile tampoco logró sumar, este partido se presentaba como una oportunidad ideal para recuperarse y volver a la pelea. Bolivia, uno de los equipos más débiles del continente, era visto como un rival accesible para la Roja, que necesitaba ganar y, de ser posible, con una diferencia holgada de goles.
Sin embargo, el rendimiento de la selección fue desastroso. La falta de ideas en el mediocampo y las desconexiones entre líneas fueron evidentes, mientras que figuras como Darío Osorio, que estaba llamado a destacar, pasaron desapercibidas. En contraste, Ben Brereton, uno de los pocos jugadores chilenos que militan en ligas europeas de alto nivel, fue sacrificado en la segunda mitad, en una decisión cuestionada por los hinchas y analistas deportivos.
El técnico Gareca intentó reordenar al equipo con el ingreso de Vicente Pizarro y el cambio a un esquema más tradicional (4-2-3-1), pero los intentos por revertir el marcador fueron insuficientes. A pesar del gol de Vargas y algunos destellos de ofensiva, Chile no logró poner en aprietos a una defensa boliviana que se mostró sólida, y el equipo visitante aprovechó los errores defensivos de La Roja para llevarse un histórico triunfo.
El panorama es sombrío para Chile, que enfrenta el peor arranque de Clasificatorias de su historia. Con pocas figuras de renombre en competiciones de alto nivel y un equipo sin rumbo claro, la ilusión de clasificar a otro Mundial se diluye cada vez más. Los jugadores y el cuerpo técnico están bajo una creciente presión, y el margen de error es prácticamente inexistente.
Las críticas no se hicieron esperar tras el final del encuentro, con los hinchas expresando su frustración en redes sociales y cuestionando las decisiones de Gareca, especialmente su manejo de las sustituciones y la falta de reacción ante la evidente falta de fútbol en el equipo. Con cada partido, el sueño de llegar al Mundial de 2026 se ve más distante para una Roja que parece extraviada.