- La Brigada de Investigación Criminal Tocopilla, en coordinación con la Fiscalía Local, ejecutó un operativo que permitió allanar tres domicilios, detener a cuatro integrantes de un clan familiar y decomisar más de 1,6 kilos de droga, una pistola Glock 17, munición, dinero en efectivo, teléfonos, cuadernos con anotaciones y dos vehículos avaluados en más de $32 millones. La indagatoria se enmarca en la Ley 20.000 y la Ley de Armas.
Un golpe al microtráfico dio la Policía de Investigaciones de Chile (PDI) en la comuna de Tocopilla tras concretar la “Operación Luly”, dispositivo desarrollado por detectives del equipo MT-0 de la Brigada de Investigación Criminal (Bicrim) Tocopilla que culminó con la desarticulación de un clan familiar dedicado al acopio y distribución de sustancias ilícitas en barrios del sector. El procedimiento —ejecutado el 7 de octubre y dirigido por la Fiscalía Local de Tocopilla— dejó como saldo cuatro detenidos y la incautación de droga, armas, dinero y vehículos.
De acuerdo con los antecedentes recopilados en la investigación por infracción al artículo 3° de la Ley 20.000 (tráfico ilícito de estupefacientes) y a la Ley N° 17.798 de Control de Armas, el grupo operaba desde tres inmuebles utilizados como puntos de acopio y distribución. En uno de ellos —dotado de puerta reforzada para dificultar el ingreso policial— los funcionarios decomisaron más de 1,6 kilos de sustancias entre cannabis, cocaína base y clorhidrato de cocaína, además de 681 gramos de precursores y sustancias para aumentar volumen. Junto con ello, se recuperó una pistola Glock modelo 17 ingresada clandestinamente al país, 48 cartuchos 9 mm, dinero en efectivo, teléfonos celulares, cuadernos con anotaciones de interés criminalístico y dos vehículos cuyo avalúo supera los $32 millones.
Los aprehendidos corresponden a tres mujeres y un hombre, todos chilenos, con edades entre 22 y 47 años. Entre ellos, la PDI identificó al líder del clan, señalado como el responsable de coordinar la logística de abastecimiento, guarda y distribución en distintos sectores de la comuna. Tras los allanamientos, los cuatro imputados fueron puestos a disposición de la justicia para su control de detención y formalización.
El subprefecto Aldo Cornejo, jefe de la Bicrim Tocopilla, destacó la planificación previa y el carácter interinstitucional del despliegue. “Este procedimiento en coordinación con la Fiscalía Local es fruto de un trabajo analítico, planificado y profesional, orientado a neutralizar un foco de microtráfico que afectaba directamente la seguridad de los vecinos de Tocopilla. La PDI mantiene su compromiso con la comunidad, combatiendo de manera estratégica y efectiva el tráfico de drogas y el uso de armas de fuego”, sostuvo.
La operación contó con apoyo de unidades especializadas de la Prefectura Provincial Antofagasta, las Brigadas Antinarcóticos y Contra el Crimen Organizado de Antofagasta y Calama, además de la Bicrim Alto Hospicio, lo que permitió ejecutar entradas y registros simultáneos con técnicas y tácticas orientadas a resguardar la seguridad de las personas y mitigar riesgos operativos. La coordinación con el Equipo de Crimen Organizado y Homicidios (ECOH) de la Fiscalía permitió, además, sistematizar evidencia relacionada con posibles conexiones delictuales.
Fuentes vinculadas a la pesquisa detallaron que la investigación comenzó a partir de denuncias ciudadanas y levantamiento de información en terreno sobre movimientos inusuales, alto flujo de compradores y medidas de vigilancia implementadas por los imputados. Con estas líneas de trabajo, la PDI consolidó vigilancias discretas, análisis de patrones y cruces de datos que derivaron en órdenes judiciales de entrada y registro para los domicilios utilizados por la agrupación.
El decomiso de precursores y materiales para abultar droga, sumado al hallazgo de armamento y munición, refuerza —según la policía civil— la hipótesis de un escalamiento delictual que no solo se limita a la venta en pequeña escala, sino que también involucra la protección violenta de la actividad ilícita. En ese sentido, la incautación de la Glock 17 y la munición de 9 mm adquiere relevancia para investigaciones paralelas sobre tráfico de armas y su eventual vínculo con delitos asociados contra la propiedad o la vida.
La Fiscalía Local de Tocopilla continuará con la dirección de diligencias destinadas a precisar el rol de cada imputado, la trazabilidad de las sustancias y la eventual existencia de terceros involucrados. Entre las acciones proyectadas se contemplan peritajes químicos de laboratorio, análisis de telefonía, estudio balístico y levantamiento patrimonial para sustentar medidas cautelares y eventuales acciones de decomiso ampliado.
En lo comunitario, la PDI reiteró el llamado a utilizar canales de denuncia anónima y a mantener la colaboración vecinal como herramienta clave para identificar inmuebles destinados a la venta de droga y movimientos asociados a bandas. “Cuando la información llega a tiempo, el impacto sobre la calidad de vida en los barrios es directo: menos puntos de venta, menos violencia y mayor percepción de seguridad”, subrayaron desde la unidad investigativa.
Con la “Operación Luly”, Tocopilla suma un nuevo hito en la disrupción del microtráfico barrial, resultado que las autoridades valoran como parte de una estrategia sostenida de persecución penal en la Región de Antofagasta. Los cuatro detenidos quedaron a la espera de su audiencia de formalización, mientras el Ministerio Público afinaba, hasta el cierre de esta edición, los cargos que serán presentados ante el tribunal.