- El Tribunal Oral en lo Penal de Antofagasta acreditó que A.A.E.S.T. asesinó a su pareja en agosto de 2022, ocultó su cuerpo en un sector apartado y entregó información falsa a familiares durante la búsqueda. La sentencia será comunicada el próximo 5 de octubre.
El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Antofagasta dictó ayer martes 22 de septiembre veredicto condenatorio contra A.A.E.S.T., estableciendo su responsabilidad como autor del delito consumado de femicidio íntimo de Javiera Jiménez Galleguillos, ocurrido en agosto de 2022.
La resolución fue adoptada de manera unánime por las magistradas Marcela Mesías, presidenta del tribunal; Patricia Alvarado, redactora del fallo, y Luz Oliva, quienes, tras analizar las pruebas presentadas durante el juicio, dieron por acreditada tanto la existencia del delito como la participación culpable del acusado.
El tribunal, sin embargo, resolvió absolverlo de los cargos por porte ilegal de arma de fuego y municiones y por el delito de inhumación.
De acuerdo con los hechos establecidos durante el juicio, durante la madrugada del 26 de agosto de 2022 A.A.E.S.T. llegó hasta el domicilio de una amiga donde se encontraba alojando Javiera Jiménez, quien era su pareja y conviviente. Previamente ambos habían sostenido discusiones mediante mensajes y audios.
La víctima salió del inmueble y abordó una camioneta conducida por el acusado, vehículo en cuyo interior, según estableció el tribunal, este mantenía al menos un arma de fuego.
Posteriormente recorrieron distintos puntos de Antofagasta antes de dirigirse por la Ruta A-26 y luego tomar la Ruta 5 hacia el norte, para finalmente ingresar a la Ruta B-400 y desplazarse hacia caminos alejados y escasamente transitados.
Fue en ese sector donde ambos sostuvieron una nueva discusión. Según el acta de deliberación, el acusado agredió a Javiera Jiménez y le provocó un traumatismo craneoencefálico en la región parietal derecha, lesión que resultó suficiente para causarle la muerte.
Los antecedentes forenses determinaron que la lesión era compatible con un golpe de alta energía provocado por un elemento contundente y romo, pudiendo corresponder a un proyectil u otro objeto de características similares, causando un severo daño intracraneano.
Tras la muerte de la joven, el tribunal estableció que A.A.E.S.T. trasladó y enterró su cuerpo en un sitio apartado y sin tránsito habitual. Posteriormente le prendió fuego y cubrió los restos con piedras, con el propósito de dificultar su ubicación.
Uno de los aspectos que también quedó asentado durante el juicio fue la conducta que mantuvo el acusado después del crimen. Mientras familiares y amigos intentaban desesperadamente conocer el paradero de Javiera, este proporcionó versiones falsas e imprecisas sobre dónde podría encontrarse.
Según el tribunal, mediante esa conducta distrajo las diligencias de búsqueda y aumentó deliberadamente el sufrimiento de las personas cercanas a la víctima. Además, nunca participó activamente en las labores destinadas a encontrarla.
La desaparición de Javiera Jiménez se prolongó durante más de un año. Sus restos óseos fueron encontrados recién el 12 de enero de 2024, un año y cinco meses después del crimen, poniendo término a una extensa búsqueda que había movilizado a familiares, cercanos y organismos investigadores.
Tras conocer todos los antecedentes presentados durante el juicio, las magistradas concluyeron, más allá de toda duda razonable, que A.A.E.S.T. tuvo participación directa en la muerte de la joven, configurándose el delito de femicidio íntimo.
Con el veredicto condenatorio ya pronunciado, el proceso entra ahora en su última etapa judicial. La audiencia de comunicación de sentencia quedó fijada para las 15:00 horas del lunes 5 de octubre, oportunidad en que el Tribunal Oral en lo Penal de Antofagasta dará a conocer la pena que deberá cumplir el condenado.
La resolución será redactada por la magistrada Patricia Alvarado y determinará finalmente los años de privación de libertad que enfrentará A.A.E.S.T. por uno de los casos criminales que durante meses mantuvo abierta la interrogante sobre el destino de Javiera Jiménez y que terminó revelando un femicidio seguido de maniobras destinadas a ocultar sus restos.