- La droga permanecía acopiada en un inmueble de la ciudad y habría ingresado desde Bolivia. Un ciudadano colombiano fue detenido y quedó en prisión preventiva.
Un nuevo golpe al narcotráfico concretó la Fiscalía de Análisis y Criminalidad Compleja, SAC, y el OS7 de Carabineros en Calama, luego de descubrir un importante centro de acopio de drogas donde fueron incautados 737 kilos 300 gramos de marihuana. Durante el operativo fue detenido un ciudadano colombiano que se encontraba en situación migratoria irregular.
La investigación comenzó luego de que, mediante distintas técnicas investigativas, los equipos especializados obtuvieran antecedentes sobre el ingreso a territorio nacional de una importante remesa de droga procedente desde Bolivia.
A partir de esta información, la Fiscalía dispuso la utilización de herramientas contempladas en la Ley 20.000, lo que permitió seguir los movimientos de la carga y establecer que finalmente había sido trasladada hasta un inmueble ubicado dentro del radio urbano de Calama.
Con estos antecedentes, funcionarios del OS7, apoyados por personal del Grupo de Operaciones Policiales Especiales, GOPE, ingresaron al domicilio tras obtener la correspondiente autorización judicial. En el interior encontraron una gran cantidad de paquetes que contenían marihuana, alcanzando un peso total superior a los 737 kilos, además de otras especies vinculadas al delito investigado.

El procedimiento permitió neutralizar una importante cantidad de droga antes de que pudiera avanzar hacia las siguientes etapas de distribución y comercialización, representando un nuevo golpe a las estructuras dedicadas al tráfico de estupefacientes en la Región de Antofagasta.
El fiscal regional de Antofagasta, Juan Castro Bekios, destacó que este resultado forma parte de una estrategia sostenida de persecución contra las organizaciones criminales vinculadas al narcotráfico.
Según detalló, durante este año los distintos procedimientos desarrollados por policías, Aduanas y organismos públicos han permitido retirar de circulación 55,9 toneladas de drogas, cifra que representa un aumento de 143% respecto de todo 2025.
Desde octubre de 2023, agregó, las incautaciones alcanzan las 121 toneladas de sustancias ilícitas, volumen que calificó como un “récord histórico” para la región.
Castro Bekios explicó que la estrategia desplegada inicialmente buscaba instalar una barrera que dificultara el ingreso de drogas al país, pero con el tiempo evolucionó hacia un sistema más amplio, que definió como un verdadero “nodo de control”.
Este modelo, sostuvo, permite actualmente detectar no sólo cargamentos que intentan ingresar por pasos fronterizos o sectores no habilitados, sino también seguir las rutas utilizadas por las organizaciones criminales, identificar sus sistemas logísticos y localizar lugares de almacenamiento dentro de las propias ciudades.

“Hemos desarrollado la capacidad de visualizar y controlar los distintos componentes de la logística del tráfico de drogas en la región”, señaló el fiscal regional, destacando que ahora los procedimientos alcanzan carreteras, caminos secundarios, rutas informales y centros urbanos.
La autoridad recordó que anteriormente los grandes cargamentos acostumbraban permanecer ocultos en sectores desérticos mientras esperaban ser entregados a distribuidores. Sin embargo, las investigaciones han permitido avanzar hacia la detección de inmuebles utilizados directamente como centros de acopio dentro de las ciudades.
Esta capacidad, explicó, incrementa la presión sobre las organizaciones criminales y reduce progresivamente los lugares donde pueden mantener escondidas sus mercancías ilícitas antes de distribuirlas.
Castro Bekios afirmó que estos resultados permiten sostener que Antofagasta no debe ser considerada simplemente como una puerta de entrada del crimen organizado, sino como una región donde distintas instituciones han concentrado estratégicamente sus esfuerzos de control mediante inteligencia, seguimiento y trazabilidad.
El jefe de la Zona Antofagasta de Carabineros, general Cristian Montre Soto, destacó por su parte que el trabajo coordinado con el Ministerio Público busca adelantarse a los movimientos de las organizaciones criminales e impedir que los cargamentos alcancen poblaciones y barrios donde posteriormente resulta mucho más complejo detectarlos.
El oficial además advirtió que el narcotráfico suele estar directamente relacionado con otros delitos violentos y de alta connotación social, por lo que retirar grandes cantidades de droga de circulación también contribuye a disminuir otros fenómenos criminales.
“Detectar la droga es evitar secuestros, es evitar homicidios y otros delitos muy graves”, sostuvo el general Montre Soto.
Tras su detención, el imputado fue formalizado por la Fiscalía SAC por el delito de tráfico de drogas. El tribunal decretó la medida cautelar de prisión preventiva al considerar que su libertad constituye un peligro para la seguridad de la sociedad.
Finalmente, se estableció un plazo de investigación de 90 días, periodo durante el cual la Fiscalía continuará desarrollando diligencias destinadas a establecer el origen, destino y eventuales conexiones del cargamento, así como determinar la posible participación de otras personas en la operación de tráfico desbaratada en Calama.