- El movimiento telúrico se registró la tarde de este lunes 25 de mayo con epicentro en las cercanías de Calama, Región de Antofagasta. Tras el evento principal, se reportaron múltiples réplicas en la zona, mientras el SHOA descartó riesgo de tsunami para las costas de Chile.
Un fuerte sismo de magnitud 6,9 estremeció la tarde de este lunes 25 de mayo de 2026 a la zona norte del país, generando preocupación entre la población de la Región de Antofagasta y de otras regiones donde el movimiento fue percibido con intensidad. De acuerdo con los registros revisados del Centro Sismológico Nacional, el evento principal ocurrió a las 17:52:18 horas, con epicentro en las cercanías de Calama y a una profundidad intermedia, lo que explica su amplia percepción en distintos puntos del norte.
El movimiento se sintió con especial fuerza en Calama, comuna que volvió a quedar en el centro de la actividad sísmica nacional durante una jornada marcada por la incertidumbre y el monitoreo permanente de los organismos técnicos. Según los primeros antecedentes difundidos, el sismo alcanzó una magnitud de 6,9 y se registró en la Región de Antofagasta, activando de inmediato la atención de la ciudadanía, autoridades y equipos de emergencia.
Tras el evento principal, comenzó una seguidilla de réplicas que se extendió durante la tarde. La primera se produjo a las 18:03:23 horas, con magnitud 4,3, a 12 kilómetros al noreste de Calama y a 106 kilómetros de profundidad. Minutos más tarde, a las 18:08:43, se registró una segunda réplica de magnitud 4,2, ubicada a 38 kilómetros al noreste de la comuna y a 112 kilómetros de profundidad.
La actividad sísmica continuó a las 18:11:40 horas con una réplica de magnitud 3,9, localizada a 22 kilómetros al noreste de Calama, también a 112 kilómetros de profundidad. Posteriormente, a las 18:14:20, se informó un nuevo movimiento de magnitud 3,4, esta vez a 20 kilómetros al este de la ciudad y a 106 kilómetros de profundidad, seguido por otra réplica de igual magnitud a las 18:20:44, situada a 29 kilómetros al noreste de Calama y a 103 kilómetros de profundidad.
La secuencia no se detuvo ahí. A las 18:38:07 horas se reportó un nuevo sismo de magnitud 3,0, con epicentro a 16 kilómetros al este de Calama y a 107 kilómetros de profundidad. Luego, entre las 18:42 y 18:43 horas, se registraron dos movimientos casi consecutivos: uno de magnitud 2,7 a 33 kilómetros al noreste de Calama y otro de magnitud 2,9 a 18 kilómetros al norte de la comuna, ambos con profundidades cercanas a los 107 y 112 kilómetros.
Durante la tarde, el Centro Sismológico Nacional mantuvo actualizada la información sobre nuevos eventos asociados a la actividad registrada en la zona, incluyendo réplicas posteriores durante la hora siguiente al sismo principal. La situación mantuvo en alerta preventiva a la población, especialmente por la sucesión de movimientos en un corto periodo de tiempo.
En paralelo, el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada descartó que el sismo reuniera las condiciones necesarias para generar un tsunami en las costas de Chile, lo que permitió entregar una señal de tranquilidad a las comunidades del borde costero, aunque las autoridades reiteraron la importancia de mantenerse informados a través de canales oficiales.
Chile, y particularmente el norte del país, se encuentra en una de las zonas de mayor actividad sísmica del mundo, por lo que este tipo de eventos recuerda la necesidad de mantener planes familiares de emergencia, identificar zonas seguras al interior de viviendas, revisar vías de evacuación y contar con información oficial antes de difundir reportes no confirmados.
Hasta el cierre de esta edición, no se habían incorporado en los antecedentes revisados reportes oficiales de daños mayores asociados al evento principal. No obstante, la secuencia de réplicas obligó a mantener la atención sobre Calama y sus alrededores, en una jornada que volvió a poner a prueba la preparación de las comunidades del norte frente a una realidad sísmica permanente.