- Servicio de Salud Antofagasta y Ejército intensifican inmunización contra la influenza 2026 en soldados del Plan de Fortalecimiento Fronterizo, en medio de bajas temperaturas y alto riesgo de enfermedades respiratorias.
En el marco de la Campaña de Vacunación contra la Influenza 2026, el Servicio de Salud Antofagasta, con apoyo de personal del Ejército de Chile en la región, está desarrollando un intenso trabajo de inmunización dirigido a los soldados conscriptos recientemente acuartelados, como parte de las medidas de resguardo sanitario del contingente que participa en el Plan de Fortalecimiento Fronterizo de la Macro Zona Norte.
La labor fue destacada este martes por el seremi de Salud de Antofagasta, Rodrigo Medina, quien visitó el Campo Militar Antofagasta para conocer en terreno el proceso de inoculación que se está llevando a cabo en el recinto. La autoridad relevó la importancia de avanzar con rapidez en la cobertura de este grupo específico, considerando tanto el contexto epidemiológico como las exigencias operativas que enfrenta el personal militar destinado a zonas limítrofes.
Medina explicó que la vacuna contra la influenza cumple un rol esencial en la prevención de cuadros de mayor complejidad asociados al virus. En ese sentido, subrayó que las personas inmunizadas igualmente podrían contagiarse y presentar síntomas, pero con una protección mucho mayor frente a complicaciones graves o episodios que requieran hospitalización. La estrategia, dijo, apunta precisamente a reducir el impacto sanitario de una enfermedad que cada año genera presión sobre la red asistencial y que afecta con especial fuerza a quienes se desempeñan en ambientes extremos.
La presencia del seremi en el recinto militar también tuvo un carácter simbólico, en cuanto refleja la coordinación entre el sistema de salud y las Fuerzas Armadas en una tarea que combina prevención sanitaria y preparación operativa. En momentos en que el invierno comienza a instalarse con más fuerza en la zona norte, la inmunización de los conscriptos adquiere un valor estratégico, no solo por el cuidado individual de cada joven, sino también por la necesidad de contar con dotaciones aptas para responder a las funciones encomendadas en la frontera.
Por su parte, el teniente coronel Juan Ignacio Piñeiro, comandante de la Macrozona Salud Antofagasta, explicó que el Ejército está vacunando a los soldados recientemente incorporados al servicio, con el objetivo de asegurar un ingreso protegido y responsable al Servicio Militar. La autoridad militar indicó que este proceso forma parte de una planificación sanitaria preventiva destinada a fortalecer la capacidad del contingente antes de su eventual despliegue en el marco del Plan de Fortalecimiento Fronterizo.
Piñeiro detalló además que el propósito de la inmunización es mantener una fuerza operativa en adecuadas condiciones de salud, preparada para enfrentar las exigencias propias de las tareas en la Macro Zona Norte. En esa línea, recalcó que solo en la capital regional el número de efectivos vacunados ya supera las mil 200 personas, cifra que da cuenta de la magnitud del operativo y de la prioridad que se ha otorgado a esta campaña al interior de la institución castrense.
El comandante advirtió que el trabajo en la zona limítrofe se desarrolla en condiciones particularmente adversas. Las bajas temperaturas y el clima hostil del sector cordillerano favorecen la circulación viral y la aparición de enfermedades respiratorias, lo que convierte a la vacunación en una herramienta fundamental para prevenir brotes que puedan afectar el rendimiento y la disponibilidad del personal. En ese contexto, sostuvo que el objetivo es que los conscriptos estén en buenas condiciones de salud para desarrollar adecuadamente las labores que se les asignen.
La campaña en los recintos militares se inserta, además, en un esfuerzo regional más amplio. A la fecha, Antofagasta registra una cobertura de 47,6% de vacunación contra la influenza, con más de 154 mil personas inmunizadas. Si bien la cifra muestra un avance importante, las autoridades continúan insistiendo en la necesidad de fortalecer la cobertura antes de los meses más fríos, especialmente en grupos expuestos y en sectores donde la circulación de virus respiratorios puede generar mayores complicaciones.
El proceso que hoy se ejecuta con los conscriptos refleja una señal clara de anticipación frente a un escenario sanitario que exige prevención y coordinación. No se trata únicamente de cumplir con una campaña estacional, sino de proteger a personal que tendrá responsabilidades en territorios complejos, donde las condiciones climáticas y logísticas elevan el riesgo de enfermar.
De esta manera, el Servicio de Salud Antofagasta y el Ejército de Chile avanzan en una tarea conjunta que busca reforzar tanto la salud pública como la capacidad operativa en la frontera norte. La inmunización de los soldados conscriptos aparece así como una medida concreta para enfrentar el invierno con mayor preparación, resguardando a quienes deberán cumplir funciones estratégicas en una de las zonas más sensibles del país.