- Con el canotaje como punta de lanza y el remo encendido desde la madrugada, la delegación chilena celebró sus primeras medallas en los Juegos Panamericanos Junior de Asunción 2025: fueron 10 en total —cinco oros, tres platas y dos bronces— y un salto directo al podio del medallero.
El estreno del Team Chile en Asunción 2025 tuvo el sello de la fibra juvenil y del alto rendimiento en el agua. Desde temprano, el remo abrió la ruta de los podios y, con el correr de las horas, el canotaje completó una faena que elevó a la delegación nacional al podio del medallero general del evento. La cifra final de la jornada —10 preseas, repartidas en cinco de oro, tres de plata y dos de bronce— dimensiona el impulso competitivo con el que Chile inicia su aventura continental.
La mañana comenzó con una alegría que marcó el tono del día. En la Bahía de Asunción, Felipa Rosas se colgó la plata en el single (8:00.58), confirmando el buen trabajo de base de las series menores. Minutos después, Martín Arcos y Benito Rosas añadieron otra plata en el doble par con 6:33.28, una actuación sólida que anticipó el primer gran golpe dorado.
Ese primer oro llegó de la mano de Rodrigo Paz y Pedro Labatut en el dos sin timonel, con un crono de 6:42.63 que les permitió imponerse con autoridad. El envión no se detuvo: el cuatro sin timonel femenino —integrado por Camila Cofré, Emilia Liewald, Emilia Rosas y Emily Serandour— cruzó primero con 6:40.52, firmando el segundo título del día. “Estamos muy emocionadas, muy felices, porque estuvimos trabajando mucho tiempo para esto. Al final, todos los sacrificios valieron la pena”, resumió Cofré, aún agitada por el esfuerzo y arropada por su equipo.
El tercer oro del remo se escribió a toda potencia. El ocho remos largos masculino —con Martín Arcos, Wiebe De Jong, Pedro Labatut, Bastián López, Benjamín Menjiba, Rodrigo Paz, Benito Rosas, Ignacio Wilson y Damián Araya— paró el reloj en 5:42.26, una marca que refrendó el dominio nacional en la pista y que puso de pie a la barra chilena en las tribunas.
Protagonista múltiple de la jornada, Rodrigo Paz —abanderado junto a la hockista Laura Müller en la ceremonia inaugural— cerró el día con dos oros en su mochila y un mensaje de ambición: “Han sido días muy intensos, muy buenos. Hay momentos difíciles, pero también otros muy buenos como estar en la inauguración con la bandera y haber comenzado con el pie derecho con las dos medallas de oro. Perfecto. Hay que seguir así. Ya mañana tengo otra final y ojalá tener el mismo resultado que tuvimos”.
Mientras el remo encadenaba podios y tiempos competitivos, el canotaje apuntaló la cuenta chilena durante la tarde y terminó de redondear la cosecha total de 10 medallas (5–3–2), clave para que el Team Chile se encaramara en el podio del medallero en el arranque del certamen. La combinación de plenitud física, ejecución técnica y solvencia táctica dio forma a una jornada que invita a pensar en objetivos mayores conforme avance el calendario.
El impacto de este primer día trasciende el conteo de medallas. En términos de proyección, los resultados consolidan a Chile en disciplinas de agua donde el recambio asoma con fuerza y la competencia interna eleva los estándares. Para el cuerpo técnico, el desafío inmediato será dosificar esfuerzos y sostener el foco mental con nuevas finales en el horizonte, evitando la distracción que conllevan los buenos resultados iniciales.
Con la bandera al tope y el ánimo en alza, el Team Chile afrontará las próximas pruebas con la confianza que entregan los títulos tempraneros y la convicción de que el trabajo de base —en clubes, selecciones y centros de entrenamiento— comienza a transformarse en oros palpables. Asunción 2025 recién abre su telón, pero la primera página ya quedó escrita a golpe de paladas y, sobre todo, de certezas.