- Las brigadas al Qasam de Hamás reivindican la emboscada en Rafah, elevando a 306 el número de militares israelíes muertos desde el inicio de la ofensiva el 27 de octubre. Netanyahu reafirma la necesidad de continuar la lucha contra “el eje del mal de Irán”.
El Ejército israelí confirmó el sábado la muerte de ocho de sus soldados en el sur de la Franja de Gaza, tras la explosión de un vehículo blindado Namer de transporte de tropas en Rafah. Este incidente eleva a 306 el número de militares israelíes fallecidos en Gaza desde que Israel comenzara su ofensiva terrestre en el territorio palestino el 27 de octubre.
Las brigadas al Qasam, el brazo armado de Hamás, reivindicaron esta mañana el ataque como “una emboscada contra vehículos enemigos” en la zona de Tal al Sultan, en el oeste de Rafah. Según la organización islamista, considerada una organización terrorista por la Unión Europea y otros países, atacaron un vehículo blindado de ingeniería de combate Namer utilizando un proyectil Al Yassin 105, que incendió el vehículo y mató a los ocho militares.
El portavoz del Ejército, Daniel Hagari, declaró en la noche del sábado que el incidente “probablemente” fue causado por un dispositivo explosivo colocado cerca del blindado o un misil antitanque disparado contra él. Las fuerzas armadas israelíes señalaron que la explosión de una bomba alcanzó el vehículo, que iba cargado con material explosivo, provocando una gran detonación que resultó fatal para los soldados.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, difundió un videocomunicado para mostrar sus condolencias por la muerte de los soldados y subrayó la necesidad de seguir combatiendo. “Este enemigo monstruoso no pretende detenerse aquí. Junto al resto del malvado eje del mal de Irán, seguirá intentando destruirnos”, afirmó. “Por lo que no hay alternativa a la victoria”. Netanyahu advirtió de que “nos esperan muchos más retos” en la guerra que el país libra “en varios frentes, incluyendo el internacional”. “Luchamos para asegurar nuestra existencia y nuestro futuro, luchamos para traer de vuelta a nuestros rehenes”, añadió.
Este ha sido el día más letal para el Ejército israelí desde el 22 de enero, cuando murieron 21 militares al derrumbarse sobre ellos dos edificios en el incidente más mortífero desde que Israel lanzó la operación terrestre en el enclave.
En otro hecho relacionado, el Ministerio de Salud palestino denunció la muerte de un joven palestino de 16 años “por balas de la ocupación (israelí)” durante una redada en la localidad de Beit Furik, al este de Nablus, en el norte de Cisjordania.