- El establecimiento, ubicado en el sector donde se concentra la mayor cantidad de hallazgos del vector, se suma al Cesfam Central Oriente y al Centro Oncológico del Norte. Autoridades de Salud confirmaron 17 focos detectados y reiteraron el llamado a la comunidad a eliminar recipientes con agua y facilitar las labores de inspección y fumigación.
La ministra de Salud, May Chomali, junto a la subsecretaria de Salud Pública, Alejandra Pizarro, y el seremi de Salud de Antofagasta, Rodrigo Medina, recorrieron las dependencias del Cesfam Norte, recinto que fue categorizado oficialmente como Centro Centinela para la vigilancia de enfermedades transmitidas por el mosquito Aedes aegypti.
Con esta designación, el establecimiento se suma a los otros dos centros centinela habilitados en la comuna de Antofagasta: el Cesfam Central Oriente y el Centro Oncológico del Norte. La conformación de esta red busca fortalecer la detección temprana de eventuales casos sospechosos de dengue, fiebre amarilla, chikungunya y zika, enfermedades que pueden ser transmitidas por este vector.
Los centros centinela tienen como principal misión colaborar en la vigilancia activa de personas que presenten síntomas compatibles con alguna arbovirosis, entre ellos cuadros febriles iguales o superiores a 37,8 grados Celsius de origen desconocido, cefalea, dolores musculares o articulares, exantema, conjuntivitis, dolor retrocular, vómitos, sudoración profusa, manifestaciones hemorrágicas o ictericia.
Durante la visita, la ministra Chomali destacó el despliegue realizado por los equipos de la Seremi de Salud desde que fue detectada la presencia del mosquito en la capital regional. Según informó, hasta la fecha se han concretado 1.578 inspecciones domiciliarias, 424 desinsectaciones y la identificación de 17 focos del vector en distintos puntos de Antofagasta.
“Quiero primero felicitarlos porque están con un diagnóstico muy preciso de dónde están las fumigaciones correspondientes y lo interesante es que los últimos dos hallazgos han sido por denuncias de la comunidad. Esto refleja que la comunidad está bien entrenada en reconocer cuál es el mosquito que estamos buscando y los han traído”, señaló la secretaria de Estado.
La autoridad sostuvo que el levantamiento de información ha permitido observar la forma en que el mosquito se desplaza por el territorio y focalizar las acciones de control en los sectores donde se han registrado hallazgos.
“Es interesante ver cómo se está viendo el mapa de cómo se están moviendo estos mosquitos y haciendo las fumigaciones necesarias. Esta es una situación en la que uno no puede bajar los brazos y que hay que mantener en el tiempo”, agregó Chomali.
La ministra aclaró que, hasta ahora, en Chile continental no se han registrado casos autóctonos de las enfermedades asociadas al Aedes aegypti. Sin embargo, explicó que los protocolos sanitarios obligan a mantener una vigilancia clínica permanente y a revisar oportunamente cualquier caso sospechoso de dengue, zika, chikungunya o fiebre amarilla.
En ese contexto, Chomali resaltó la importancia estratégica del Cesfam Norte, debido a que se encuentra emplazado en el sector donde se concentra parte importante de los hallazgos registrados en Antofagasta.
“Este centro está en el corazón del hallazgo del mosquito detectado en la comuna, por lo que su designación como centro centinela resulta especialmente relevante para fortalecer la capacidad de vigilancia y respuesta”, explicó.
Comunidad cumple un rol clave en la prevención
La subsecretaria de Salud Pública, Alejandra Pizarro, insistió en que la colaboración de la comunidad es determinante para controlar la presencia y reproducción del mosquito. Para ello, llamó a la población a reconocer sus principales características físicas: un cuerpo de color negro, con manchas y franjas blancas visibles en las patas.
La autoridad recordó que los últimos hallazgos registrados en la comuna fueron reportados por residentes, lo que, a su juicio, demuestra que las campañas informativas han permitido aumentar la capacidad de reconocimiento del vector entre los vecinos.
“Esto se enmarca en la alerta epidemiológica que abarca desde Arica hasta Los Ríos, porque en otras regiones también hemos encontrado el mosquito y, por eso, todo el país tiene que estar preparado”, indicó Pizarro.
La subsecretaria enfatizó que las principales medidas preventivas se concentran en evitar la acumulación de agua estancada, debido a que estos espacios pueden convertirse en criaderos para el mosquito.
“El llamado a la población es a no tener recipientes que acumulen agua fuera de sus casas, estar siempre observando y levantar la alerta si encuentran algún mosquito que cumpla con estas características”, sostuvo.
Entre las recomendaciones se encuentra vaciar, limpiar o eliminar floreros, maceteros, bebederos de animales, baldes, neumáticos, canaletas, botellas y cualquier otro elemento capaz de retener agua por varios días.
Pizarro también pidió a los vecinos facilitar el ingreso de los equipos sanitarios cuando se realicen procedimientos de inspección, fumigación o búsqueda activa del vector en viviendas ubicadas dentro de los perímetros intervenidos.
“Dejen que entren a sus casas a fumigar y a buscar el mosquito. Aquí la colaboración de la población es fundamental”, manifestó la subsecretaria.
Desde la autoridad sanitaria recalcaron que los funcionarios que participan en estas tareas se encuentran debidamente identificados y desarrollan procedimientos asociados al control vectorial, inspección de posibles criaderos, aplicación de productos y levantamiento de antecedentes epidemiológicos.
Centros preparados para activar protocolos
El seremi de Salud de Antofagasta, Rodrigo Medina, explicó que los tres centros centinela habilitados en la comuna cuentan con los protocolos, equipos e insumos necesarios para atender a pacientes que presenten síntomas compatibles con las enfermedades transmitidas por el Aedes aegypti.
De acuerdo con la autoridad regional, el personal de salud debe evaluar los antecedentes clínicos y epidemiológicos de cada persona, incluyendo la existencia de viajes recientes a territorios donde circulan estas enfermedades, el lugar de residencia y la eventual exposición a sectores donde se ha detectado el mosquito.
Medina agregó que los establecimientos están preparados para tomar y derivar muestras cuando exista una sospecha fundada, con el objetivo de confirmar o descartar la presencia de alguna arbovirosis.
“En los tres centros centinelas dispuestos para el control y sospecha de casos se siguen los protocolos establecidos y se cuenta con lo necesario para hacer los exámenes que permitan identificar si efectivamente los pacientes son portadores de una arbovirosis”, afirmó.
La autoridad sanitaria reiteró que la detección del mosquito no significa que exista circulación local de dengue, zika, chikungunya o fiebre amarilla. No obstante, advirtió que su presencia obliga a mantener medidas preventivas sostenidas para evitar su reproducción y disminuir el riesgo de transmisión en caso de que una persona infectada ingrese al territorio.
Las autoridades señalaron que el trabajo continuará mediante inspecciones domiciliarias, fumigaciones, vigilancia epidemiológica y campañas de educación dirigidas a la ciudadanía, especialmente en los sectores donde se han confirmado focos.
Finalmente, el Ministerio de Salud reiteró el llamado a la población a informar oportunamente cualquier hallazgo de un mosquito con las características del Aedes aegypti, eliminar posibles criaderos y consultar en un centro asistencial ante la aparición de fiebre u otros síntomas compatibles, particularmente si la persona registra antecedentes de viaje a zonas donde circulan estas enfermedades.