- El operativo, coordinado por el Ministerio de Seguridad Pública, dejó sumarios sanitarios, citaciones laborales, infracciones tributarias y el decomiso de bebidas alcohólicas comercializadas sin autorización en dos establecimientos de calle Condell.
Una fiscalización multisectorial desarrollada en restaurantes del centro de Antofagasta dejó al descubierto una serie de irregularidades laborales, sanitarias, tributarias y comerciales, entre ellas informalidad en la contratación de trabajadores, deficiencias en la manipulación de alimentos, modificaciones estructurales sin autorización, evasión de impuestos y la venta clandestina de bebidas alcohólicas.
El procedimiento fue coordinado por el Ministerio de Seguridad Pública y contó con la participación de la Seremi de Salud, Carabineros, la Policía de Investigaciones, el Servicio de Impuestos Internos y la Dirección del Trabajo, organismos que desplegaron a sus equipos fiscalizadores en distintos establecimientos gastronómicos ubicados en el sector céntrico de la capital regional.
La intervención se enmarca en las acciones contempladas dentro del Plan Operativo de Seguridad Pública y Prevención del Delito, estrategia que busca fortalecer el control institucional, recuperar espacios para la comunidad y verificar que los locales comerciales cumplan con las disposiciones legales vigentes.
El seremi de Seguridad Pública de Antofagasta, Juan Fernández Valenzuela, explicó que estas inspecciones forman parte de un trabajo sostenido destinado a enfrentar las distintas incivilidades e irregularidades detectadas en el centro de la ciudad.
“Continuamos desarrollando fiscalizaciones en el marco del Plan Operativo de Seguridad Pública y Prevención del Delito impulsado por el Ministerio de Seguridad Pública. En este trabajo coordinado participan la Seremi de Salud, Carabineros, PDI, Servicio de Impuestos Internos y la Dirección del Trabajo”, señaló la autoridad.
Fernández agregó que durante la jornada se efectuó una fiscalización conjunta en restaurantes del sector centro con el propósito de fortalecer la seguridad y asegurar condiciones adecuadas para trabajadores y consumidores.
“En el proceso se detectaron diversas irregularidades e infracciones, por lo que se cursaron las sanciones correspondientes, especialmente en materia laboral, sanitaria, tributaria y por Ley de Alcoholes”, sostuvo.
Irregularidades en restaurante de tenedor libre
Uno de los establecimientos inspeccionados fue el “Restaurante Mágica Tenedor Libre”, ubicado en el segundo piso del inmueble situado en calle Condell 2474.
En el lugar, funcionarios de la Dirección del Trabajo detectaron informalidad laboral respecto de dos trabajadores que no contaban con sus respectivos contratos, firma en el libro de asistencia ni documentos que acreditaran el pago de remuneraciones y cotizaciones previsionales.
Ante esta situación, el representante legal del restaurante asiático quedó citado a las dependencias de la Dirección del Trabajo, donde deberá presentar los antecedentes requeridos y regularizar las condiciones laborales detectadas durante la inspección.
En caso de no subsanar las observaciones dentro del plazo establecido, el empleador se expone a sanciones económicas que podrían alcanzar montos millonarios, dependiendo de la gravedad de las infracciones y del número de trabajadores afectados.
Paralelamente, profesionales de la Unidad de Alimentos de la Seremi de Salud iniciaron un sumario sanitario debido a una serie de deficiencias verificadas al interior del establecimiento.
Durante la fiscalización fueron encontrados alimentos mantenidos a temperatura ambiente, situación que podría favorecer su descomposición o contaminación, especialmente cuando se trata de productos que requieren conservación mediante cadenas de frío.
Los inspectores también observaron deficiencias en los sistemas de lavado de utensilios y de manos, elementos esenciales para prevenir enfermedades transmitidas por alimentos y evitar la contaminación de las preparaciones.
A ello se sumó un desorden generalizado en las bodegas y la presencia de alimentos almacenados directamente a nivel de piso, sin las medidas de aislamiento y protección exigidas por la normativa sanitaria.
Estas observaciones dieron origen al correspondiente proceso administrativo, mediante el cual la Autoridad Sanitaria determinará las responsabilidades y eventuales sanciones contra el establecimiento.
En materia migratoria, detectives del Departamento de Migraciones y Policía Internacional de la PDI efectuaron 12 controles a ciudadanos extranjeros que se encontraban en el recinto.
De acuerdo con los antecedentes informados, todos mantenían su situación migratoria regular, por lo que no se registraron denuncias ni procedimientos adicionales en esta materia.
Fiscalización reveló venta clandestina de alcohol
El segundo procedimiento se llevó a cabo en el restaurante de comida colombiana “La Casona”, ubicado también en un segundo piso, en calle Condell 2530.
La inspección dejó en evidencia múltiples irregularidades que involucraron a distintos organismos fiscalizadores y derivaron en citaciones, sumarios, decomisos y el traslado del encargado del local hasta una unidad policial.
En materia laboral, la Dirección del Trabajo constató que trabajadores del establecimiento no contaban con contratos formalizados ni registraban su asistencia en el correspondiente libro.
Estas infracciones dieron origen a las respectivas observaciones y procedimientos administrativos para establecer las responsabilidades del empleador y exigir la regularización de las condiciones contractuales.
Por su parte, la Seremi de Salud abrió un sumario sanitario debido a que el establecimiento no contaba con una resolución que autorizara el funcionamiento bajo su nueva razón social.
La inspección sanitaria también constató el funcionamiento de una parrilla en el interior de la cocina y la presencia de elementos inflamables acumulados en los ductos extractores de humo, una condición que podría aumentar el riesgo de incendio y afectar la seguridad de trabajadores y clientes.
Asimismo, los fiscalizadores detectaron contaminación cruzada de alimentos, productos sin rotulación y modificaciones estructurales ejecutadas sin contar con la autorización previa de la Autoridad Sanitaria.
La contaminación cruzada se produce cuando alimentos, superficies o utensilios entran en contacto con agentes contaminantes, lo que puede provocar la transmisión de bacterias u otros microorganismos peligrosos para la salud.
La falta de rotulación, en tanto, impide conocer con precisión la fecha de elaboración, vencimiento, origen y condiciones de conservación de los alimentos almacenados en el establecimiento.
Otro de los aspectos observados fue la condición del baño de varones, cuya entrada mantenía una puerta vaivén tipo cantina que no garantizaba el resguardo de la privacidad de los usuarios.
Todos estos antecedentes fueron incorporados al sumario sanitario iniciado por la Seremi de Salud, organismo que deberá determinar las sanciones y medidas correctivas que correspondan.
Durante la revisión de las instalaciones de “La Casona”, personal de Carabineros de la Tercera Comisaría de Antofagasta encontró numerosas botellas de licor, destilados y un barril de cerveza dispuestos en la barra y en el sector de la caja.
Al ser consultado por los funcionarios policiales, el encargado del establecimiento negó que las bebidas fueran comercializadas a los clientes.
Sin embargo, mientras fiscalizadores del Servicio de Impuestos Internos revisaban los antecedentes tributarios del local, detectaron en los comprobantes de ventas registros asociados al consumo de cervezas, micheladas y otros tragos.
La información contenida en esos documentos permitió establecer que en el establecimiento se estarían vendiendo bebidas alcohólicas sin contar con la autorización correspondiente.
Ante estos antecedentes, Carabineros procedió a incautar las botellas, los destilados y el barril de cerveza encontrados durante la inspección.
El personal policial cursó además una citación por infracción a la Ley de Alcoholes, debido a la eventual venta clandestina de bebidas alcohólicas.
El encargado del restaurante fue trasladado hasta la unidad policial para efectuar el respectivo control de identidad y adoptar el procedimiento correspondiente.
Los hechos fueron informados al Juzgado de Policía Local de Antofagasta, tribunal que deberá conocer la infracción y determinar las eventuales sanciones.
A las irregularidades por venta clandestina de alcohol se sumaron infracciones detectadas por el Servicio de Impuestos Internos, relacionadas con la no emisión de boletas y posibles hechos constitutivos de evasión tributaria.
El organismo deberá continuar con la revisión de los antecedentes comerciales y tributarios del establecimiento para establecer el alcance de las irregularidades y aplicar las sanciones administrativas que correspondan.
Recuperación del centro
Desde la Seremi de Seguridad Pública destacaron que estas fiscalizaciones buscan no solo sancionar incumplimientos, sino también mejorar las condiciones de seguridad, orden y funcionamiento de los establecimientos ubicados en el centro de Antofagasta.
El despliegue multisectorial permite que cada servicio actúe dentro de sus competencias y que las irregularidades sean abordadas de manera simultánea, evitando que incumplimientos laborales, sanitarios o tributarios permanezcan sin fiscalización.
La presencia de restaurantes instalados en segundos pisos también ha generado una preocupación particular por las condiciones de evacuación, ventilación, infraestructura y funcionamiento de cocinas, especialmente cuando se utilizan parrillas, combustibles o elementos inflamables.
Las autoridades recalcaron que todos los establecimientos gastronómicos deben contar con resoluciones sanitarias vigentes, permisos municipales, condiciones laborales formalizadas, sistemas adecuados de manipulación y conservación de alimentos, y documentación tributaria que respalde las operaciones comerciales.
En caso de comercializar bebidas alcohólicas, los locales deben disponer además de una patente autorizada y cumplir con las exigencias establecidas en la legislación vigente.
El seremi Juan Fernández Valenzuela afirmó que las fiscalizaciones continuarán desarrollándose en distintos puntos de la comuna, priorizando sectores donde se hayan detectado incumplimientos, incivilidades o actividades comerciales fuera de la normativa.
La autoridad reiteró que el objetivo es avanzar en la recuperación del centro de Antofagasta mediante un trabajo coordinado entre organismos públicos, policías y entidades fiscalizadoras.
Finalmente, desde el Ministerio de Seguridad Pública señalaron que los procedimientos buscan entregar mayor tranquilidad a los habitantes, consumidores y trabajadores, además de promover que la actividad gastronómica y comercial se desarrolle bajo condiciones legales, sanitarias y laborales adecuadas.