- La droga fue detectada por personal de la Fuerza de Tarea de la PDI en la comuna de San Pedro de Atacama, en un sector utilizado para el ingreso de sustancias ilícitas y contrabando.
La Fiscalía de Calama abrió una investigación tras el hallazgo de 175 kilos de marihuana en un sector fronterizo próximo a Hito Cajón, en la comuna de San Pedro de Atacama, Región de Antofagasta. La droga fue encontrada al interior de sacos abandonados en plena pampa, en una zona de difícil acceso y considerada estratégica para el ingreso de sustancias ilícitas hacia territorio nacional.
El procedimiento fue desarrollado por personal de la Fuerza de Tarea de la Policía de Investigaciones de Chile, en el marco del trabajo coordinado que diversas instituciones del Estado mantienen en sectores fronterizos utilizados por organizaciones criminales para el tráfico de drogas y contrabando. Las diligencias se ejecutaron bajo la dirección del Ministerio Público, que instruyó las primeras acciones investigativas para establecer el origen, destino y eventuales responsables vinculados a la carga incautada.
De acuerdo con los antecedentes preliminares, la droga se encontraba distribuida en sacos que habían sido dejados en medio de la pampa, modalidad que ha sido detectada en otros procedimientos realizados en la zona norte del país. Este tipo de acopio busca aprovechar la extensión territorial, las rutas no habilitadas y las condiciones geográficas del desierto para internar cargamentos ilícitos y posteriormente trasladarlos hacia centros urbanos o puntos de distribución.
La Fiscalía de Calama dispuso nuevas diligencias investigativas orientadas a determinar si la droga formaba parte de una operación mayor vinculada a redes de narcotráfico transnacional. Asimismo, se busca establecer si existen personas o vehículos asociados al traslado del cargamento, considerando que este sector fronterizo ha sido identificado como una ruta de interés para bandas dedicadas al ingreso de droga y mercancía de contrabando.
El hallazgo se enmarca en una serie de procedimientos desarrollados durante los últimos meses en la Región de Antofagasta, donde las instituciones policiales, fiscalizadoras y persecutoras han intensificado el control en pasos no habilitados, rutas secundarias y sectores aislados del desierto. Esta estrategia busca anticiparse a los movimientos de organizaciones criminales que operan en zonas fronterizas y utilizan distintos mecanismos para evadir los controles formales.
Con esta nueva incautación, el total de droga decomisada durante la primera mitad del año en la Región de Antofagasta se sitúa en torno a las 46,6 toneladas, cifra que supera ampliamente lo incautado durante todo 2025, cuando se registraron 38,9 toneladas. El balance da cuenta de un incremento significativo en los procedimientos y de una mayor capacidad operativa para detectar cargamentos antes de que ingresen a las cadenas de distribución.
Asimismo, desde octubre de 2023, las incautaciones de droga en la región sobrepasan las 112 toneladas, consolidando a Antofagasta como una zona clave en el combate contra el narcotráfico en el norte del país. Las autoridades han destacado que estos resultados responden a un trabajo coordinado, constante y profesional entre el Ministerio Público, las policías y los distintos servicios públicos que participan en labores de control fronterizo.
El Ministerio Público continuará encabezando las diligencias destinadas a esclarecer las circunstancias del hallazgo y avanzar en la identificación de quienes estarían detrás del traslado de la droga. En paralelo, las instituciones mantendrán el despliegue en sectores considerados críticos, con el objetivo de impedir que organizaciones criminales utilicen el territorio regional como corredor para el tráfico de sustancias ilícitas.
La investigación se mantiene en desarrollo y no se descartan nuevas diligencias en la zona fronteriza cercana a Hito Cajón, especialmente considerando el volumen de la droga encontrada y las características del lugar donde fue ubicada. El procedimiento refuerza la preocupación de las autoridades por el uso de pasos no habilitados y rutas clandestinas para el ingreso de droga al país, fenómeno que continúa siendo uno de los principales desafíos de seguridad en la macrozona norte.