- El siniestro consumió en su totalidad la emblemática iglesia, declarada Monumento Histórico, mientras la PDI realiza peritajes para determinar si fue un acto intencional o accidental.
Durante la tarde de este viernes, un devastador incendio arrasó con la Parroquia San Antonio de Padua, también conocida como Iglesia San Francisco, en la ciudad de Iquique. El siniestro destruyó por completo tanto el templo como el Convento Franciscano adyacente, ambos ubicados en la calle Almirante Latorre 1364, causando gran conmoción en la comunidad local. La iglesia, que había sido declarada Monumento Nacional en 1994 debido a su relevancia cultural, sufrió daños irreparables.
Detectives de la Policía de Investigaciones (PDI) de Tarapacá, junto con peritos del Laboratorio de Criminalística de Iquique, ya se encuentran investigando el origen del incendio, que ha dejado en ruinas una de las estructuras patrimoniales más queridas de la ciudad. Los Bomberos de Iquique acudieron rápidamente al lugar del siniestro, logrando controlar las llamas tras varios esfuerzos, aunque la iglesia fue consumida en su totalidad. “A pesar del esfuerzo de los equipos de emergencia, no fue posible salvar ninguna parte de la iglesia”, declaró uno de los bomberos presentes.
El colapso de las dos torres del templo, que se desplomaron debido a la intensidad del fuego, fue uno de los momentos más dramáticos de la jornada. Testigos del siniestro describieron con angustia cómo las torres, símbolos de la identidad local, cayeron mientras las llamas seguían avanzando sin control.
El obispo de la Diócesis de Iquique, Isauro Colivi, expresó su tristeza por la pérdida de la iglesia, pero confirmó que no hubo víctimas durante el incidente. “Afortunadamente, no hubo personas afectadas por este terrible incendio”, señaló el obispo, añadiendo que la pérdida material y simbólica es devastadora para la comunidad católica y la ciudad de Iquique.
Uno de los detalles más inquietantes en la investigación es que, el día anterior, se había registrado un amago de incendio en el mismo lugar. Esta circunstancia ha generado sospechas y llevó al Fiscal Regional Subrogante de Tarapacá, Gonzalo Valenzuela, a iniciar una investigación formal para determinar si el incendio fue provocado intencionalmente o si se trató de un accidente. “A partir de la información que recibimos por redes sociales, tomamos contacto con la PDI y ya se están realizando las primeras diligencias para esclarecer los hechos. La prioridad es establecer el origen del fuego”, explicó el fiscal.
El equipo del Laboratorio de Criminalística de la Zona Norte de la PDI continúa realizando peritajes en el lugar para recopilar evidencia que ayude a determinar las causas del siniestro. Mientras tanto, la comunidad de Iquique lamenta la pérdida de este monumento histórico que formaba parte del patrimonio cultural de la ciudad desde hace casi 30 años.
El incendio ha dejado un vacío en la vida espiritual y cultural de la ciudad, y tanto las autoridades como la comunidad esperan que las investigaciones arrojen luz sobre las causas de esta tragedia y, de ser necesario, se tomen medidas legales contra los responsables.